miércoles, 18 de agosto de 2010

Los extremistas de lo patético


Esto no va de música, pero me gustaría poner unos ejemplos más que evidentes para constatar que tipo de personas quiero definir, ya se que no hay que generalizar pero ellos suelen ser buenos representantes,  a pesar de que en alguna ocasión (o canción) habrán probado de desencasillarse de sus roles radicales y torturados, ahí van:


Marylin Manson, Thom Yorke, Michael Stipe, Neil Young, Beth Gibbons, Till Lindemann, Robert Smith y una larga lista, que cada uno complete con sus preferencias, se aceptan sugerencias.

Que conste que estoy tirando piedras sobre mi propio tejado, pues todos ellos están en mi extensa lista de favoritos. Lo que quiero decir es que con el tiempo han demostrado que son personas que musicalmente no parecen encontrar el equilibrio y dan la imagen de vivir sumergidos en una constante depresión o abusan de costumbres malsanas y de rebote deducimos que sus vidas privadas son iguales, personajes torturados, extremistas, que sus canciones se impregnan de agonía, de una tristeza existencial única, pero van pasando los años y siguen con su discurso casi idéntico, a pesar de que no aportan nada nuevo, y sus cuentas millonarias crecen cada vez más. Algunos diréis que son "actores musicales" , que es necesario que alguien represente la tristeza, la tortura, pero en las entrevistas se les ve el plumero e incluso parecen todo lo contrario, y es que siempre me ha gustado creer que la canción sale de dentro, no del personaje. En todo caso, a mi me gustan los actores más polivalentes, los que se reciclan decentemente y hacen otros papeles, pero a diferencia de los actores de cine, los "artistas musicales", el guión se lo escriben ellos.

Todos estos radicales y/o torturados  de la música multinacional su actitud se me antoja como una sombra del componente transgresor del rock que una vez tuvo, que parece quedarse en los locales de ensayo de los jóvenes grupos punk. No hay que confundirlos a estos interesados músicos con los rebeldes, aunque ambos parten de la insatisfacción. Los rebeldes tienen una causa o varias, los radicales no, forman parte de la gente que va torturada por la vida, que presumen de traumas inexistentes, que dicen ser tan "sensibles", que amenazan con suicidarse, que lo ven todo negativo pero a la hora de la verdad nada de nada. Como ya dije una vez, hay que ser negativo con fundamento, no quedarse a medias tintas. Yo aún guardo un trocito de radicalidad en mi pensamiento y admiro a otros amigos reales y virtuales con esa virtud o defecto amplificado.

Si, voy a lo que me interesa: las personas no famosas, me hace gracia la gente que va de radical, que viven de extremos, que no controlan las drogas ni el sexo, pero en cambio... con el rock'n'roll si y escuchan "El canto del loco", "Estopa","La oreja de van gogh", puaj, perdón por la sinceridad, etc pues veo que son bastante incoherentes! Son radicales que detestan todo lo normal por norma, que se creen originales con sus pataletas al sistema, pero que poco a poco van pasando por el tubo. ¿Y que es lo queda de ellos con los años? Pues tenemos mal gusto musical y en el vestir  y enfermos encubiertos como la pedofilia, necrofilia, zoofilia, etc... Y reconozco que no todas las perversiones son "malas" pues hay algunas de las que me río como con el sadomasoquismo con su look tan a lo superheroe y los de la copofragia, vaya cochinos!!!

Áún soy algo rebelde y me siento más cómodo en ese rol y gracias a ello puede que algún día haga un acto más radical y coherente que sus jueguecitos: escapar de esa sociedad de la que tanto se quejan, construirme una casa con mis medios en la montaña, sobrevivir por mi cuenta, pero no, ellos  prefieren actuar como cucarachas, vestidos de negro, con su humor inglés barato. El día que me canse del vodevil y de la sociedad, me despediré de mis amigos de carne y hueso y de todos vosotros los virtuales (si, habrá paella), me dejaré barba de eremita, cogeré una mochila y me iré "hacia rutas salvajes"pero hasta que llegue la fecha, creo que queda "mundovodevil" para rato.

En el fondo os quiero tanto, mis queridos radicales y torturados, porque parecéis ir en serio y todo, pero a veces soys tan pesados: siempre odio, odio, odio, desprecio, furia, asco. No pido una sonrisa, ni un abrazo, pero vuestro rincón no me parece tan oscuro, os falta experiencia, os falta tacto o buen gusto, os falta dolor del "bueno", os falta el corte final:


Hay algo de esos arreglos de cuerda del anterior tema que me han dejado confortablemente insensible.

He empezado con música y termino con ella, con Roger Waters, el geniecillo de los Pink Floyd, a él se lo perdono todo, el ser un megalomano, humillar a Rick Wright, odiar a David Gilmour por ser tan superficial pero al mismo tiempo uno de los mejores guitarristas de rock de progresivo de los setenta. Le perdono el ser multimillonario, el tratar siempre las mismas tematicas en los discos, le perdono no sacar un disco desde 1992 con su precioso y decadente "Amused to the death", se lo perdono todo, a fin de cuentas, hacía muy buen su trabajo y sin él este vodevil no sería lo mismo.

A parte de Rogers Waters hago otras excepciones, no soy tan radical, como con los artistas que he citado arriba de los cuales algunas canciónes o discos se libran de la quema, al estar entre mis favoritos. Al final sólo queda la música, cuando ésta se acabe, apaguemos las luces...

5 comentarios:

sentimental_mood dijo...

Me gusta eso de negativo con fundamento, un buen término, poco conocido en estos días.
Yo cualquier día me cansaré de los pesimistas y de los optimistas, de los que hacen yoga porque está de moda y se han pasado a la comida vegetariana porque alguien se lo dijo.
Un día me cansaré de los que buscan el suicidio barato, de los que se pintan las uñas de negro pero escuchan música horrible(puedo superar los nombres que diste, ¿sabes? veo tus horribles grupos y subo Amaral y apuesto a que quizá te gane, y no escribo más nombres porque mi ética me lo prohíbe, y mis profesores de conservatorio y porque cada acorde malo hace llorar no al niño Jesús, no, hacen llorar a Tom Waits y en un infierno cercano Chet Baker llora, y Leonard Cohen busca la muerte para no seguir viendo crecer a esos grupos de música que consiguen la mayor de las dicotomías"música-horrible".
Un día de estos me cansaré de todo, aunque creo que ya estoy cansada.
Yo también tengo pensado en algo así, en largarme a las montañas. He pensado en vagar por Wyoming y quizá luego casarme con un triste y taciturno cowboy, aunque también puedo irme a Alaska y vivir el resto de mis días sola rodeada de la muerte blanca y sólo abrirle la puerta a unos pocos delincuentes que quizá ahogaron hasta la muerte a uno de esos "músicos" que nombramos antes.

Los dramáticos, los iniciados en lo patético, los veteranos del inconformismo...
Yo mantengo algo de rebeldía dentro, la voy esparciendo como cenizas a lo largo de mis días.
Cuando cierres las puertas y te canses de todo contrátame como plañidera hasta que yo también encuentre una forma de irme de aquí.
No hay nada tan dramático y que me guste tanto!

Alejandro dijo...

No te cases, Sentimental_mood, eso no está de moda y menos con un vaquero que por muy bueno que estuviese Heath Ledger, es gay (al menos en la película) te pondría los cuernos. RIP, Joker!
¿Tom Waits, llorar? Pensaba que berreaba, pero bueno.
¿Leonard Cohen buscar la muerte? No, no, no, ya lo intentó en "Songs of love and hate" y no lo consiguió, porque crees que se hizo budista?

Ejem, contratada. Bueno, aún no hemos hablado de precios? Patético por mi parte...

Saludos patéticos!

Manel dijo...

A mí, este tipo de gente me trae sin cuidado. (de más joven si que me enfadaba) Lo que me preocupa más, es el elevado número de seguidores que tienen; lo cual me lleva, irremediablemente, al pesimismo más extremo.

Sentimental (perdón por la tontería), no hay acordes malos sino compositores mediocres.

Y, ya puestos que quedo en el pirineo por motivos sentimentales...

Un saludo.

Manel dijo...

¡Conyo, has reescrtito la publicación!

Eso no se hace, sobretodo después de que alguien comente...

Bueno, añado pues:

El problema no es de Tom York, Michael Stipe (que no cumple, por cierto), etc. Ellos escriben en momentos bajos porque tienen la necesidad de hacerlo y no cuando están felices.
El problema es del público, crítico o fan que se cree que toda la existencia del autor en cuestión es igual de desdichada.

Cuando cantan música triste cantan una parte de su vida, no toda. Y nadie puede obligar a un autor a hacer música que no sienta, claro.

Digo yo...

Saludos.

Alejandro dijo...

Si, Manel, no soy un escritor, más bien un re-escritor, nunca consigo finiquitar algo hasta que lo publico por muy convencido que esté y en este caso había mucha faena, pero no he quitado nada!

Por cierto, Michael Stipe convierte una canción alegre y marchosa en algo triste con su voz! "Happy Shiny People" por ejemplo, uff. Quizás si que debo escuchar más a REM.

Eso si, discrepo del cliché de que sus vidas pueden ser alegres: es que ellos no cantan tristezas, cantan a la desperación, a la locura, al suicidio y en los directos supuestamente lo "viven" durante una hora, dos o más. No me los creo, no creo que sean honestos con tanto radicalismo y tortura. Por eso me fío más de los grupos o solistas que alternan partes más oscuras con partes más luminosas.

Digo yo...

El problema es que son monotemáticos, que repiten la fórmula torturada para sus torturados fans.

Estoy preparado para recibir una buena pedrada (sin faltar el respeto) de todos los lugares.