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jueves, 28 de abril de 2011

Las cucarachas


Kafka era un bicho raro, eso ya lo sabemos, pero no llegó a culminarse como tal, su metamorfosis se quedó en un relato, por sus textos ya intuíamos que era un poco cucaracha, pero eso si, muy digno dentro de su especie; no era una Blattodea común. Quizás su mayor virtud es que era consciente de su condición, se escondía, como todos, pero en sus  escritos se mostraba tal como era, sin miedo a ser pisoteado o rociado por el insecticida de algún crítico. Por eso Kafka, a pesar de que en vida no llegó a ser muy popular, gusta, porque en mayor o menor medida, nos identificamos con él.

Lo tengo claro, el caso de Kafka no es el único, hasta las personas más sociales y abiertas, no se si por educación, por debilidad o por miedo, pero en la búsqueda de la estabilidad o del confort, tarde o temprano todos nos escondemos, nos refugiamos en las sombras, todos tenemos algo de cucaracha. Lo que me lleva a la humorística conclusión de que quizás Darwin estaba totalmente equivocado, que el hombre no sólo viene del mono, sino de otras especies. De hecho, conozco a bastantes homínidos de aspecto físico parecido a perros, cerdos, ratas y otras especies animales que no vienen al caso; lo divertido de este asunto es ver que las apariencias no siempre engañan. En todo caso, estas revelaciones no son nada nuevas, ya tuve conocimiento de estas alegorías de la mano de George Orwell y su Rebelión en la granja, o por el disco de Animals de Pink Floyd, inspirado en el primero. Puede que otro día, me ponga a escribir más sobre animales humanos.

Siguiendo con el tema, al igual que la mayoría de la gente, me repugnan en exceso las cucarachas, incluso para pisotearlas, pero no sólo me refiero a los minúsculos insectos que pueblan las cloacas sino también las humanas, sólo que a éstas últimas, el pisotón aún es menos opción; ni siquiera es ético. Es una verdadera vergüenza que sean las cucarachas los seres vivos más resistentes del planeta, pero cuando veo a la raza humana, con todos sus recursos tecnológicos y médicos, pienso que el podio está muy reñido, de hecho los hombres no sólo han sobrevivido a muchas enfermedades y a sus depredadores, sino que además han extinguido a otras especies, devastado la naturaleza, ensuciado la tierra con sangre con sus guerras, etc.

Como he dicho antes, no tengo ninguna simpatía por los insectos, la mayoría me repugnan, se que es algo psicológico, pero es que a esto le tenemos que añadir que me molesta que se metan en mi casa sin darme cuenta, al menos las moscas y los mosquitos los escuchas). Las cucarachas son lo peor, son intrusos y encima se reproducen a lo grande a costa de alimentarse de restos de tu comida. Y como he dicho en otras ocasiones, tampoco tengo simpatía por la raza humana; en la distancia, desde la inconsciencia, siempre se me han antojado como borregos, siendo más bondadoso, como hormiguitas trabajadoras y siendo un poco nihilista, como cucarachas. No lo puedo evitar, cuando veo a personas asustadizas, cobardes, poco solidarias, con la repugnancia como único arma de defensa, no puedo evitar hacer la odiosa comparación: son cucarachas humanas.

Es muy fácil hablar con desprecio de los demás, de sus defectos, en este caso la autocrítica es necesaria para compensar, la verdad es que no sabría decir que animal soy, sería muy fácil tomar la alegoría de Nietzchste de las transformaciones del hombre y decir que soy un Leon o un niño, pero todavía me veo como un camello. ¿Entonces que soy? Tampoco me importa mucho, digamos que pruebo de ser humano.

Introducción del libro: 

"Cuandro Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza, veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor,  a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas antes los ojos."


Gracias a Dani, he pensado en dejar esta información, que él me ha dejado en un comentario: Para los que estén interesados, en "La metamorfosis"  en la edición de bolsillo de Alianza Editorial, con Portada de Daniel Gil., es preciso comentar que tiene como Bonus extra los dos fascinantes relatos: Un artista del trapecio y un artista del hambre.

Después de esta entrada tan nihilista,  quien se sienta estresado, ofendido o note una extraña metamorfosis interior, dejo aquí una última coña para suavizar el tema.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Los extremistas de lo patético


Esto no va de música, pero me gustaría poner unos ejemplos más que evidentes para constatar que tipo de personas quiero definir, ya se que no hay que generalizar pero ellos suelen ser buenos representantes,  a pesar de que en alguna ocasión (o canción) habrán probado de desencasillarse de sus roles radicales y torturados, ahí van:


Marylin Manson, Thom Yorke, Michael Stipe, Neil Young, Beth Gibbons, Till Lindemann, Robert Smith y una larga lista, que cada uno complete con sus preferencias, se aceptan sugerencias.

Que conste que estoy tirando piedras sobre mi propio tejado, pues todos ellos están en mi extensa lista de favoritos. Lo que quiero decir es que con el tiempo han demostrado que son personas que musicalmente no parecen encontrar el equilibrio y dan la imagen de vivir sumergidos en una constante depresión o abusan de costumbres malsanas y de rebote deducimos que sus vidas privadas son iguales, personajes torturados, extremistas, que sus canciones se impregnan de agonía, de una tristeza existencial única, pero van pasando los años y siguen con su discurso casi idéntico, a pesar de que no aportan nada nuevo, y sus cuentas millonarias crecen cada vez más. Algunos diréis que son "actores musicales" , que es necesario que alguien represente la tristeza, la tortura, pero en las entrevistas se les ve el plumero e incluso parecen todo lo contrario, y es que siempre me ha gustado creer que la canción sale de dentro, no del personaje. En todo caso, a mi me gustan los actores más polivalentes, los que se reciclan decentemente y hacen otros papeles, pero a diferencia de los actores de cine, los "artistas musicales", el guión se lo escriben ellos.

Todos estos radicales y/o torturados  de la música multinacional su actitud se me antoja como una sombra del componente transgresor del rock que una vez tuvo, que parece quedarse en los locales de ensayo de los jóvenes grupos punk. No hay que confundirlos a estos interesados músicos con los rebeldes, aunque ambos parten de la insatisfacción. Los rebeldes tienen una causa o varias, los radicales no, forman parte de la gente que va torturada por la vida, que presumen de traumas inexistentes, que dicen ser tan "sensibles", que amenazan con suicidarse, que lo ven todo negativo pero a la hora de la verdad nada de nada. Como ya dije una vez, hay que ser negativo con fundamento, no quedarse a medias tintas. Yo aún guardo un trocito de radicalidad en mi pensamiento y admiro a otros amigos reales y virtuales con esa virtud o defecto amplificado.

Si, voy a lo que me interesa: las personas no famosas, me hace gracia la gente que va de radical, que viven de extremos, que no controlan las drogas ni el sexo, pero en cambio... con el rock'n'roll si y escuchan "El canto del loco", "Estopa","La oreja de van gogh", puaj, perdón por la sinceridad, etc pues veo que son bastante incoherentes! Son radicales que detestan todo lo normal por norma, que se creen originales con sus pataletas al sistema, pero que poco a poco van pasando por el tubo. ¿Y que es lo queda de ellos con los años? Pues tenemos mal gusto musical y en el vestir  y enfermos encubiertos como la pedofilia, necrofilia, zoofilia, etc... Y reconozco que no todas las perversiones son "malas" pues hay algunas de las que me río como con el sadomasoquismo con su look tan a lo superheroe y los de la copofragia, vaya cochinos!!!

Áún soy algo rebelde y me siento más cómodo en ese rol y gracias a ello puede que algún día haga un acto más radical y coherente que sus jueguecitos: escapar de esa sociedad de la que tanto se quejan, construirme una casa con mis medios en la montaña, sobrevivir por mi cuenta, pero no, ellos  prefieren actuar como cucarachas, vestidos de negro, con su humor inglés barato. El día que me canse del vodevil y de la sociedad, me despediré de mis amigos de carne y hueso y de todos vosotros los virtuales (si, habrá paella), me dejaré barba de eremita, cogeré una mochila y me iré "hacia rutas salvajes"pero hasta que llegue la fecha, creo que queda "mundovodevil" para rato.

En el fondo os quiero tanto, mis queridos radicales y torturados, porque parecéis ir en serio y todo, pero a veces soys tan pesados: siempre odio, odio, odio, desprecio, furia, asco. No pido una sonrisa, ni un abrazo, pero vuestro rincón no me parece tan oscuro, os falta experiencia, os falta tacto o buen gusto, os falta dolor del "bueno", os falta el corte final:


Hay algo de esos arreglos de cuerda del anterior tema que me han dejado confortablemente insensible.

He empezado con música y termino con ella, con Roger Waters, el geniecillo de los Pink Floyd, a él se lo perdono todo, el ser un megalomano, humillar a Rick Wright, odiar a David Gilmour por ser tan superficial pero al mismo tiempo uno de los mejores guitarristas de rock de progresivo de los setenta. Le perdono el ser multimillonario, el tratar siempre las mismas tematicas en los discos, le perdono no sacar un disco desde 1992 con su precioso y decadente "Amused to the death", se lo perdono todo, a fin de cuentas, hacía muy buen su trabajo y sin él este vodevil no sería lo mismo.

A parte de Rogers Waters hago otras excepciones, no soy tan radical, como con los artistas que he citado arriba de los cuales algunas canciónes o discos se libran de la quema, al estar entre mis favoritos. Al final sólo queda la música, cuando ésta se acabe, apaguemos las luces...

jueves, 5 de agosto de 2010

Y justicia para todos...

Creo que la mayoría de la gente sabe que la justicia no existe, que es una ilusión creada para que la gente duerma tranquila por las noches. La policía no está cuando la necesitas, las ambuláncias llegan tarde, te roban y puede que nunca recuperes lo perdido, te agreden y el culpable puede huir sin que nadie lo detenga. Violadores y estafadores salen de la prisión en menos tiempo del que pensamos; algunos por buena conducta otros pagando fianzas, otros con sobornos u otros alegando enfermedades mentales. La justicia no existe en los juzgados ni en las calles, sólo un poco en el arte, cuando no es censurado o en las pintadas o pegatinas como se ve en la fotografía que he adjuntado. Ah y me olvidaba de la justicia poética, esta es la mejor de todas!

Yo parto de la premisa que la mayoría de la gente es cobarde, pero no cobarde normal y corriente, sino cobarde en mayúsculas (con una fuente de tamaño 24 aproximadamente), en negrita y subrallado. Y es que ser cobarde es algo lógico cuando tu enemigo te supera en número y en tamaño o esta armado, etc, pero el problema es que la gente vive con miedo, horrorizada por salirse de la norma y ser detenidas por la autoridad, ir a prisión, o ser humilladas en público ante sus semejantes, etc. Parece que olviden que la unión hace la fuerza pero claro como van a unirse con ese vecino del que tanto desconfía, como van a aliarse con aquel extranjero sonriente que piensas que cuando descuides  te va a robar la cartera.  Será que no todos somos hermanos como decían en la biblia. Se supone que las causas unen a las personas, pero está claro, no hay causa, sólo las ven los verdaderos rebeldes y algunos quejicas de poca monta como yo.


Sólo un fascista penalizaría o reduciría la libertad de expresión, pero estaría bien que no todo se redujese a la ley del más fuerte (o el que tiene más dinero o contactos), que hubiese alguien con la verdad absoluta, o algo parecido y pusiese las cosas en su sitio, pero como dijo el personaje de V, la justicia debe de estar haciéndose unas larguísimas vacaciones. Supongo que ese algo a alguien verdaderamente justo sería un Dios encarnado o una supercomputadora como "Skynet". Afortunadamente, aún podemos hacerle una colleja al sistema para dormir tranquilos, como ir a "manis" o no votar cuando, siendo honesto contigo mismo no encuentras a ningún político de tu agrado.
Me horroriza pensar en la cantidad de injusticias que pasan por alto cuando lees la notícias, me repugna pensar en las injusticias que también pasan "por lo bajo" dado el anonimato de la enorme cantidad de crímenes que se cometen en el día a día en todo el mundo, pues no nos engañemos, el crimen perfecto existe: es este blog. Todavía nadie ha penalizado mis ideas subversivas, mis pensamientos revolucionarios postadolescentes. Lo que pasa es que soy inofensivo, del mismo modo que los es un Okupa, un fanático de su equipo de fútbol o un ateo silenciado asistiendo a una misa. Bueno, al menos yo no me callo, ni me censuro, más que lo justo para no perder  el estilo y mantenerme en mi linea vodevilesca. A los seguidores que les zurzan, mañana escribiré algo más light para compensar. ;)