domingo, 8 de agosto de 2010

Ego, egoísmo, orgullo y gilipollas varios

Hay mucha confusión, nos han metido demasiadas tonterías en la cabeza, que si somos egoístas, que ante todo debemos ser solidarios o de lo contrario sentirnos mal, que el orgullo es algo malo. Maldita educación que nos condiciona demasiado. Debemos ser humanos, pero no los ideales televisivos o religiosos que nos inculcan de pequeños y elegir lo que es más correcto para nosotros y para los demás o atenernos a las consecuencias. Sin mi ego no estaría yo escribiendo esto, sin orgullo no me atrevería a plantar cara a cualquier opinión negativa sobre este escrito o sobre mis prejuicios sobre estos temas. El egoísmo entendido como algo positivo es necesario para sobrevivir con dignidad en este mundo. Nadas más a decir.

Pero de gilipollas que se creen el centro del mundo con su lamentable orgullo, sobran, de gilipollas egoístas que sólo piensan en su beneficio y fastidian a los demás, sobran, de supuestos artistas que con su falsa humildad se creen por encima de los demás, aún me sobran más.

Como siempre el equilibrio es la clave, no pienso sacrificar mi ego ni mi orgullo y seguiré siendo egoísta por el bien de mi vida... y si, seguiré siendo un poco gilipollas por esbozar esta temática creyendo que tengo razón. Pero mi ego nuevamente me dice que de los gilipollas que hay por ahí corriendo, soy de los que mejor soportáis, de los que al menos algo os hacen gracia con sus escritos y reflexiones o como mínimo os entretienen algo.

Ya está bien de decir gilipolleces, me voy a hacer unas cuantas por ahí para pasar el rato.

11 comentarios:

sentimental_mood dijo...

En primer lugar, te daré mi comentario sobre tu anterior entrada:

Mi hermano me forzó a ver la gran película Nosferatu y ya sabes el subidón que nos da a los niños cuando sentimos miedo. Yo pasé del miedo a una gran fascinación y mi madre caminaba por la casa muy disgustada porque su hija se había enamorado de un oscuro Max Schreck(siempre fui muy complicada sobre temas de amores, cuando el resto de mis amigas estaban enamoradas del típico chico de banda de pop horriblemente previsible, yo estaba enamorada de Groucho Marx en secreto...lo que ha demostrado que soy una persona muy fiel con mis ideas pues me ha costado más de un intento de psicólogo infantil, que supongo que debe ser el colmo de la triste cordura...).
En fin, que ése mundo maravilloso de soledad y tez pálida se me abría por completo con los grandes clásicos, Entrevista con el vampiro, Drácula de Bram Stoker(con el gran papel de mi queridísimo Tom Waits)...Y ya ves, una espera envejecer e ir encontrándose de vez en cuando(no pido todos los años) buenas películas, como por ejemplo "Let the right one in".

Es entonces cuando ves a tu alrededor esta mierda nueva que se mete en las poco agraciadas cabezas de los nuevo pre-adolescentes(y algunos más viejos, tristemente) y te sientes feliz por tu corta y triste antigüedad en este mundo, por no ser ellos.
¿Vampiros adolescentes, que se depilan el pecho, que se peinan a la moda y posiblemente veranean en California? Nos están jodiendo, pero yo lo tomo como un chiste para mi mente y una putada a las tradicionales historias de vampiros(ya sabes, soy fuerte, me puedo convertir en vampiro y aprovecharme de una joven virgen de 15 años).
En fin, me ha gustado tu historia, da miedo realmente, ser un vampiro en esta época, un vampiro en condiciones, por supuesto, con su carga negativa y su pesimismo, sus vestiduras a lo Johnny Cash y todo eso, cuesta mucho ser un vampiro así en estos días. Recorrer estas calles y escuchar horrible música "latina"(no del Lacio, sino de una parte de México, o cerca),con todas esas chicas pastilleras y bronceadas.

Eso sí, es un estilo de vida que realmente envidio.

Con la parte del pijama y bata me has ganado!
Que sepas que desde mi sincero punto de vista serías un gran vampiro, con todo lo que ello supone.
Buena canción!


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Y ahora, en fin, egoísta? Sí, soy razonablemente egoísta, de la manera en la que no molesta, que no es sumisión y que tampoco es algo horriblemente grosero. Te da ese punto de: Intento hacer lo que quiero dentro de lo que puedo.
Egoísmo...creo que está sobrevalorada esta palabra, no es para tanto.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Y es que al fin y al cabo somos humanos. Y si hay algo en lo que destacamos es en ser competitivos, en intentar ser mejores que el otro. Evidentemente, si se abusa demasiado de este sentimiento y nos ponemos a chulear y a creernos superiores al contrario (aunque lo seamos realmente), lo único que vamos a lograr es acabar con enemigos.

Pero, como bien dices, en la dosis justa todo acaba sentando bien. Un poquito de competitividad con una pizca de orgullo son a menudo las claves del éxito.

Y bueno, ¿a quién le haces daño por intentar superar a los demás (cosa que todos hacemos subconscientemente, aunque lo neguemos) ;) ?

PD: ¡No me digas que el de la foto eres tú o_O !

Alejandro dijo...

> Sentimental_mood, gracias por el piropo monstruoso! Groucho Marx, veo que te gustan maduritos! ;)
Dracula, de Bram Stoker, está bien como historia de amor imposible pero a mi me gusta más el enfoque filosófico, por decirlo de algún modo como por ejemplo el del cómic "Predicador" donde tenemos a un antiheroe vampírico Cassidy; el si que es tierno, mono... y cabrón.
No espero nada del cine actual y menos en el genero "chupasangre".

Si yo fuera un Vampiro, seguramente sería terrorífico, demasiados poderes y pocas responsabilidades más que nada porque te encuentras al margen de las leyes de los mortales. Mis primeras víctimas serían los actores de Crepúsculo, de Blade (menos Wesley Snipe que me cae bien), todos los de Angel/Buffy y finalmente iría a por Tom Cruise, no les dejaría ni una gota de sangre, me dejo a alguno importante???

Lo del pijama y la bata era por lo de vivir al revés; para que quedase claro que no hay glamour ni ropas de cuero en la historia y que más da, si a alguien no le gusta pues ñam y listos!

Todos somos egoístas en mayor o menor medida, pero a algunos nos tachan en exceso de ello por decir lo que pensamos.

> Cendrero, me considero humilde a pesar de ser un bocazas de cuidado con ciertos temas, pero yo no me rijo tanto por la competividad como por la autosuperación, aunque se mejora con más rapidez con la primera posibilidad. Estoy orgulloso de tu comentario! ;)
Y gracias por enorgullecerte tú también!

PD: El de la foto no es exactamente yo, sino su versión ebria en una noche de septiembre del año pasado en las fiestas del barrio, era una competición para ver si podía con dos cerevezas sin gotear: y lo conseguí!!! Normalmente cuelo fotos en las que salgo por algo relacionado con la temática del post, algunas retocadas, otras de espalda, de perfil, etc, pero veo que aquí es demasiado evidente. Correcto, mi reputación de alguien serio está por los suelos... Pero con mucha honra! Salvo por las manchas de los sobacos! ;)

Raúl Peñaloza dijo...

Je je... en la foto me recordaste a esos virtuosos del sax que se dan el lujo de ejectutar dos saxo al mismo tiempo, con fiferentes texturas.

Por lo demás, si la libertad empieza en los límites de los demás, la fraternidad empieza en la aceptación de nuestras propias necesidades. Eso no es egoísmo.

Alejandro dijo...

Raúl, es verdad, ya sabía yo que la foto no era tan degradante y "gilipollas" que había algo insinuante o poético en ello, lo que ignoraba que fuese musical! Y yo empeñado en las 6 cuerdas y lo que encaja mejor con mi posado cool es el saxo, o dos!

Libertad y egoísmo suelen ir juntas, pero para ser coherentes sin fastidiar a los demás lo ideal es estar solos. Con la amistad aún se pueden llegar a ciertos acuerdos, con la "fraternidad" la sociedad deja muy claro lo que es un buen familiar, padre, hermano, etc... y es fácil que te tachen como "malo"; el egoísmo es una palabra de doble filo que siempre se utiliza para rajar, siempre de manera peyorativa.

Gracias por el comentario y el cumplido!

Antonio L. dijo...

Alejandro tienes mucha razón en lo que escribes. Por desgracia vivimos en un mundo donde a los más jóvenes les meten en la cabeza que deben de ser siempre humildes y tal, pero creo que eso es un error y que en muchas ocasiones tenemos que pensar más en nosotros ya que hay cosas muy importantes en la vida que sin orgullo ni competitividad nos pueden dejar bastante atrasados con respecto al resto.

¡¡Saludos y gracias por hacerme reflexionar sobre esto!!

Alejandro dijo...

Antonio, de nada!
Me llenan de orgullo vuestros comentarios! ;)
A mi compararme con los demás no me gusta y a mucha gente ello les frustra y dejan de hacer cosas en las que valen, yo prefiero ir por el camino de la auto-superación y más que competir, prefiero ir por el mismo camino de un amigo y aprender de él y viceversa!

Tallahassee dijo...

Bien, un punto de egoismo es hasta sano para que cualquier adulto se desenvuelva, el que afirme lo contrario padece un agudo caso de correctismo político.

Alejandro dijo...

Tallahassee: ¿y cuantos puntos hay para convertirse en un engreído o peor aún, en un megalómano?
Es un tema complicado, el equilibrio es tan relativo y es fácil pasarse de la ralla cuando empiezas a creer en ti mismo, a veces no sabes cuando parar. Yo soy un gilipollas, pero con honra y sabiendo que hay otros muchísimo peores que yo.
Y aún soy más gilipollas porque encima me creo humilde. Por lo que he visto en tu blog, aparentas ser humilde! ;)

Saludos y gracias por pasarte por aquí!

Anónimo dijo...

Este fue un buen artículo para leer, gracias por compartirlo.

Alexandre Vaudeville dijo...

Gracias a ti por leerlo, Anónimo!