jueves, 28 de octubre de 2010

Me encanta que los planes salgan bien

Me encanta que los planes salgan bien, que frase tan mítica la que soltaba el mítico Hanibal, encarnado por el veterano George Peppard en papel de el veterano de guerra y jefe de un equipo de excombatientes del Vietnam perseguidos por la ley, en esa serie infantiloide al la altura de "El coche fantástico", llamada "el Equipo A". Siempre le recuerdo con un puro en la boca ¿o era un Habano? Hanibal suena a Habano, sera por eso. Cuando pienso en algún capítulo tarde o temprano me  me viene a la mente la típica escena al final del capítulo cuando sonaba la pegajosa frase: "Me encanta que los planes salgan bien", unas palabras que parecen destinadas sólo para soldados estrategas como el, o alguno de sus atrevidos y bizarros compañeros, esas caricaturas en movimiento que con una facilidad pasmosa conseguían reducir a los malos de turno en un sólo capítulo, sin importar las armas que tuvieran o que les superasen en número. Al final nadie moría; serían balas de fogueo con somnífero, de lo contrario no me lo explico. Volviendo a la citada frase: la verdad es que es una frase que da gusto soltarla, pero que rara vez lo hacemos y nos conformamos con un "Bueno, por fin hemos terminado"o "Por suerte todo ha ido bien".

Pero a mi me gusta que los planes salgan bien, que la estrategia sea buena, que se corran los riesgos justos y que los beneficios sean los suficientes para amortizar tal hazaña. Estaría bien terminar el trabajo de cada día y soltar la frase o llegar a casa, después de pensar en lo que se ha hecho y decirlo otra vez. A veces no celebramos nuestros logros para no hacer daño a aquel que no lo consigue por mucho que lo intenta, nos callamos para aparentar humildad ante aquellos que no han conseguido nada en esta vida, pero nosotros necesitamos soltarla. Aunque mirándolo fríamente, la citada frase ha sido tan pervertida por la serie que, aunque la satisfacción de decirla se mantenga (o puede que se amplifique), me parece  que esta frase no hace daño a nadie.

El plan ha salido bien.