martes, 5 de octubre de 2010

¿De que bando estás?

La opinión formada durante años influye en las elecciones que tomamos pero llega el apoyo incondicional y con el tiempo acaba desmontandose el perfecto equilibrio conseguido, y adiós al ideal de  justicia en que creíamos. El bando que elegimos a veces nos impulsa a cometer estupideces, yo prefiero considerarme apolítico, agnóstico, apático pero sobretodo apañado. Y es que pertenecer a algún lugar, asociación o equipo, con el tiempo hace que los ideales se acaben corrompiendo y lo que parecía ser la izquierda, parece la derecha, lo que parecía ser un equipo que representaba una nación se convierte en unos intereses comerciales, lo que parecía ser la salvación se convierte en una secta. La corrupción es la orden del día por muy nobles que sean los objetivos del mesías, empresario o político salvador de la nación.

Tarde o temprano, todos esos fanáticos de la justicia se convertirán en justicieros, todos esos ciudadanos modélicos se convertirán en fascistas porque lo diga el escrito religioso de turno. Es entonces cuando vienen las deserciones, los traidores de todos los tipos, por un lado tenemos lo que huyen despavoridos por la abominación convertida y por otro tenemos los que cuando ven que no se puede explotar más un bando, se pasan al otro. La gente es fácil de manipular, solamente hay que saber donde pinchar y ellos hacen "ay", la gente se vende fácilmente y normalmente el precio es más bajo de lo que piensan; principalmente (al igual que a mi) lo que les interesa, por mucho que luego en publico digan lo contrario, es su beneficio propio y el de sus allegados y si me apuras hasta con los vecino de al lado. En situaciones límites las personas son capaces de hacer todo tipo de atrocidades, empezando por matar por un puñado de monedas y claro, adiós al bando y sus ideales. Y es que cuando vienen los malos tiempos todos se olvidan de los modales, de los lazos de la sangre, de los pactos y contratos y sólo reina el caos y la desorganización de una efímera anarquía.

¿Y queréis saber de que bando estoy ahora? Pues el de los bandoleros, si, me anticipo a los malos tiempos. O se es un proscrito o no se es, pero no soy un vulgar atracador o un pirata de altas mares o un hacker, no, no soy un revolucionario dispuesto a desmontar el sistema, o a robar lo que haga falta para equilibrar lo imposible dándoselo a los pobres, no, soy un vulgar bandolero que es consciente de la falsedad de los bandos y que en cualquier momento estoy preparado para asaltar a los malos, pero no atracaría por cuatro cuartos, por una caja fuerte o un botín material, sino por la dignidad humana, o al menos se intenta, aunque sea con palabras, con imágenes o con música.

Ya sólo me falta gente que se una a mi bando, que nos hagamos fuertes y nos organicemos, prometo repartir riquezas por igual y no olvidar a mis amigos cuando me haya convertido en millonario.

14 comentarios:

Patricia dijo...

Mola, mola. Yo me apunto al ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! PEro por libre ¿eh? Siempre me ha ido el anarquismo ^_^

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Mi bando es el de los bandoleros, tengo una guarida hospedada en blogger, cada uno puede entrar y salir cuando quiera, dejar sus riquezas (sus Kilobytes de textos) o solamente protegerse de los otros bandos en lecturas sencillas y desenfadadas; yo voy por mi cuenta, pero aún no tengo el trabuco para hacer pum pum pum o quizás si.
¡Al abordaje!

Raúl Peñaloza dijo...

Muy buena, me uno a Los Bandoleros (mayúsculas, sisplau).

Te dejo un enlace interesante:
http://loretomenta.blogspot.com/2010/10/camino-de-espinas.html

janusz dijo...

Esa es la opción más cómoda, decir que todo es falsedad, o que todo es una mierda, para así no comprometerse con nada; quizás porque no se sabe nada, o porque ni se esfuerza uno en saber nada, o porque a uno de momento le van bien las cosas, o porque se tiene miedo a equivocarse, o porque la mente es perezosa o limitada... Pero hay verdades que trascienden banalidades y cómodos relativismos. Pese a quién le pese.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Januz, el relativismo da mucho juego en la teoría y en la práctica, para mi, la opción más cómoda es seguir a las masas y formar parte de algo, ya sea para sentirse realizado, humano, o en consonancia con la sociedad pero eso es puro borreguismo. De los "bandos" (política, religión y deporte) que nos ofrecen, no he encontrado nada que me satisfazga lo más mínimo. La corrupción es como las cucarachas, cuando has visto una, sabes que hay decenas o miles y por lo tanto podredumbre. Todos esos bandos están llenos de mentiras, de corrupción, de intereses por encima de las banderas y carteles que muestran. Hay quien tiene miedo, se siente solo y necesita estar en algún lugar, yo me mantengo al margen, como un bandolero, soy honesto con lo que pienso, nada más.

No todo es una mierda, pero apesta y bastante, mi compromiso es hacer huelga, ir a una manifestación, mi compromiso es pensar y no tragarme lo que me dicen que es comida, mirarlo, olerlo y cuando vea que apesta, lo tiro, eso es todo.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

¡Raúl, bienvenido al club!
Me he leído el enlace, vaya con las pepitas, todo pintaba muy bien, muy fresco y patapum, me encuentro que son espinas, pues hay que recorrer ese camino, pero nosotros no podemos hacer gran cosa cuando el poder está fuera de nuestras manos. El vídeo, muy bueno, impresionante las palabrejas de ese personaje, no tiene ni idea de lo que dice pero parece creerselo, pero sabes que está mintiendo como el villano que es.

¡Gracias por la recomendación!

janusz dijo...

Dices "yo me mantengo al margen, como un bandolero". A eso me refiero, mantenerse al margen es la posición más cómoda cuando uno cree que la mierda no le ha salpicado, o porque tiene miedo, o porque desconoce la verdad... Pero luego te contradices diciendo que tu compromiso es ir a una manifestación, pensar, no tragarte lo que es mierda, etc. Con lo que das a entender que no eres consciente de que para ello es necesario albergar una mínima concepción ideológica. ¿Cuál es la tuya? Venga mójate Alejandro. Y que conste que decir como dices que todos los bandos políticos son corruptos suena un tanto prejuicioso. Ya que de las formaciones minoritarias sólo conocemos sus programas. Y eso no implica necesariamente que no se pueda albergar una concepción política determinada. Y puesto que no mencionas explícitamente partidos políticos debe entenderse por tanto que hablas de manera general, no sólo de España y de tu más inmediato alrededor. Me parece entonces una visión muy pesimista. En el mundo hay mucha gente comprometida que lucha de manera sincera por muy nobles ideales.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Demasiada palabras para un comentario...


Cuando digo "Mantenerme al margen", es a la espera, como un bandolero hasta que llegue el momento, la oportunidad de hacer algo, aunque sea pequeño pero no dentro del sistema. Por ahora lo poco que hablado en el "mundo real" al respecto, se me ha ignorado, tachado de loco, etc.

No soy un terrorista ni un anarquista, no, por ejemplo, no me creo en esa esperanza catalanista de la independencia, etc, sólo son palabras para consolar; es política. Mi visión puede ser pesimista, yo creo que es realista, pero para ello habría que conocer "la verdad", el optimismo no me interesa en esos temas.


Simplemente digo que ya he visto demasiado, ya me han salpicado demasiado en los trabajos, en las relaciones con amigos que piensan diferente de ti, en los contenidos televisivos, en la publicidad en los medios. No necesito más "mierda", por eso no veo la Tv, por eso cuando se acercan las campañas políticas no aguanto ni un segundo cuando empiezan a leer sus discursos. No me interesa la política, ni las religiones y muchos menos los fanatismos; para mi son innecesarios para la vida en sociedad.

Si, tengo prejuicios ante las citadas organizaciones, la historia habla por si misma; especialmente la de esta nación. Como he dicho en el texto, me considero apolítico y agnóstico, para que quiere que me moje más? Al final llegaremos a las dos palabras que empiezan por "a".

Evidentemente no soy un suicida, me mojo lo "justo" con mis pequeñas acciones, aprecio la vida y la "cómoda" existencia que tengo, suficientes problemas tengo al margen de estas organizaciones. En la vida hay quien tiene suerte, quien las oportunidades de subir socialmente se las gana y yo soy del montón, un simple currante sin voz ni derecho, me salpican como cualquiera, pero en parte me he inmunizado, pero ciertas realidades siguen salpicando y sólo me provocan impotencia.

La comodidad sería para mi irme de España, emigrar a un lugar menos corrupto, menos estúpido, con más oportunidades y olvidar donde he nacido. Y me gustaría hacerlo dentro de unos años o quizás nunca lo haga. Pero como he dicho antes, la Comodidad, también es hacer la vista gorda a toda la mierda y creer en lo que digan los demás: los políticos, los religiosos, dejando aparte por ser menos importante el tema deportivo.

Evidentemente, hablo en general, mi texto era una reflexión, no había intención de darle más bombo al asunto. Espero haber saciado mínimamente tu curiosidad.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Si, me olvidaba lo que comentas de que hay gente que lucha, están los partidos minoritorios, el voluntariado, los ecologistas, etc.

Como tu dices, me parece muy noble que haya personas ejemplares en el mundo pero yo no soy de ellas pero es que para hacer algo parecido, aparte de voluntad hay que sentirlo, creer y, lo más importante, estar en algún lugar, pero yo hoy no me siento de ningún bando.

Que no se me olvide,ir a un huelga, o manifestarse en contra de una ley no está relacionado directamente con la política, con un bando, sin es algo social, relacionado con mis intereses, puro egoísmo, pero al menos no me engaño como otros que cuando toda va mal se pasan al otro bando, me interesa la neutralidad pero eso hoy en día parece una utopía por eso me quedo al margen que es lo más parecido.

janusz dijo...

No es necesario tener una especial voluntad o fe, sólo hace falta tener conciencia de clase.

Conciencia de clase es un concepto marxista que define la capacidad de los individuos que conforman una clase social de ser consciente de las relaciones sociales antagónicas -ya sea económicas, políticas, etc, que se aduce siendo la condición original de la organización de una sociedad de clases y de actuar de acuerdo a ellas para beneficio de sus intereses.

Para esta corriente de pensamiento la explotación de la burguesía sobre el proletariado es un hecho y el poder entender esta situación como derivada de la lógica del antagonismo fundamental de clases es conciencia de clase. Su opuesto sería la alienación; la imposibilidad de ver la explotación capitalista en la propia vida cotidiana. Uno de los desarrollos teóricos más relevantes en este ámbito es el del filósofo húngaro Georg Lukács en su libro Historia y conciencia de clase.
http://es.wikipedia.org/wiki/Conciencia_de_clase

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

¿La voluntad de donde viene? En ciertas situaciones vitales, posiblemente de la conciencia, ya sabes, extrapolando el clásico "pienso, luego existo" y luego actúo. La conciencia no nace solamente mediante el conocimiento de una definición, las palabras no cambian nada, la conciencia es algo más, es una revelación que suele llevar sufrimiento y sólo cuando se tiene voluntad se decide hacer algo al respecto, o no si te frustras y decides ser un borrego conformista. Yo ya me he definido.

No me considero alguien alienado y el concepto de conciencia de clase me parece algo descabellado, toda persona que ha recibido un mínimo de educación, la tiene en mayor o menor grado, otra cosa es que le hagan la vista gorda y la dejen en su "subconsciente social". Sinceramente, la definción de la wikipedia me parece muy confusa, se agradece la intención de quien la puso pero deja bastante que desear en cuanto a entendimiento, me la he tenido que leer tres veces para poder entenderla mínimamente, no está pensada para la burguesía que digamos... yo soy de la clase media baja, sin estudios universitarios, un obrero, un profesional medianamente formado.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

A mí nunca me ha gustado considerarme de un bando o de otro. Es decir, no me gusta decir "soy de derechas" y "pues yo soy de izquierdas", eso me parece una estupidez. Yo tengo mi propia filosofía, mi propio partido por así decirlo. Algunas veces un partido político toma una decisión que me gusta y otras veces, ese mismo partido, hace algo que me parece una estupidez. Creo que ahí está la verdadera democracia, y no en seguir al pie de la letra lo que digan unos personajes sedientos de poder.

Estoy de acuerdo contigo.

Por otro lado, en lo que no estoy de acuerdo es en la frase de "soy apolítico". Estoy de acuerdo en que la política a día de hoy es, en la mayor parte de las ocasiones, un cúmulo de mentiras y falsas promesas, pero creo que es necesario estar enterado de ella, los políticos son los que están dirigiendo el tipo de país en el que vamos a vivir, así que hay que saber criticarles o felicitarles por lo que hagan. Échale un vistacillo a esta entrada, creo que muestra perfectamente lo que intento expresar: http://recuerdosdepandora.com/citas/bertolt-brecht-el-analfabeto-politico/

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Te entiendo (o mejor dicho os entiendo) a los que creeis en la política), y lo respeto, pero el bienestar de una nación no debería de conseguirse con un sistema que favorece a los ricos en vez de los pobres. No conseguirán mantener mi atención en la palabrería de políticos que ajustan los presupuestos desorbitadamente, con recortes a los pensionistas, con impuestos excesivos y aún menos con promesas que directamente olvidan.

No me quiero considerar un analfabeto político, éste me parece un ser verdaderamente patético, pero la política como tal me parece una tomadura de pelo, antes prefiero una anarquía pacífica (si eso es posible), antes prefiero un comunismo menos radical, antes prefiero un capitalismo de "centro" radical que la farsa que presenciamos en los medios de comunicación.

Se que mi opinión es radical, que no es "lo ideal" para vivir en sociedad, pero no me lo han puesto fácil con tantas mentiras, con tanta corrupción, cuando pienso en el sueldo de un político, se me eriza la piel..

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Por cierto, interesante blog el de tu sugerencia lectora.
¡Gracias!