lunes, 6 de septiembre de 2010

Romper las normas

Suena muy bien eso de: "voy a romper las normas", pero a la hora de la verdad no es posible, como mucho se pueden saltar, torear, esquivar o camuflarse en el desorden. ¿Pero para que están las normas? Pues es muy sencillo, para hacerles algo de caso y los que no sepan verlo, pues que las sigan como borregos. A mi no me hace falta seguirlas al pie de la letra, ya se lo que se puede y lo que no se debe hacer y por lo tanto asumo las consecuencias, no importa si es una multa, una paliza, escuchar algún insulto de vez en cuando o la misma soledad. Lo importante es no faltar el respeto a nadie.
 
Las normas hacen que sea normal que sucedan las anteriores situaciones y que yo reciba mi merecido escarmiento. Pero se me ocurre una pregunta, y si las personas normales se atienen a las normas, ¿los mal llamados "subnormales" tienen libre albedrío o al contrario son más esclavos?¿Y que es un supernormal? Habría que normalizar adecuadamente estos términos. Yo me considero un anormal, aunque suena algo feo, como amorfo, analfabeto o neandertal.

Dicen que crear es unas de las cosa que definen al hombre, pero algo me dice que si empiezo a sacarme normas de la manga, más de alguno me mirará mal.

6 comentarios:

sentimental_mood dijo...

Yo no te miraré mal. Yo simplemente escucharé atenta tus preposiciones, tus abortos de reglas y normas, y luego te hablaré de ellos, de lo que pienso.
No estaría mal forjar nuevas normas, si tú las haces, tú las rompes.
Será que tengo mucho tiempo.

Detesto a esa gente que va por el Mundo diciendo: "Mírame, soy "guay", rompo las normas".
En realidad esa gente no rompe las normas, hacen el ridículo delante de ellas. Esa gente te hace girarte para otro lado para no ver su estúpido juego.
¡Anarquía y vino gratis para todos!...está bien siempre y cuando reduces éso a un pequeño espacio, tu casa, y por un corto periodo, una noche.
Yo nunca falto el respeto a nadie, pero parece que termino en el momento oportuno y en el lugar adecuado y con las manos llenas de sangre y alguien me dice: ¡Me has faltado al respeto!.
Acabaré acostumbrandome.

Ambos sabemos lo que podemos y no hacer. Las normas están ahí. Yo las mantengo en silencio con buena música y así ni las rompo ni las cumplo, simplemente camino por la mitad de la carretera, o por las cunetas en su defecto.

Siempre encuentro curiosas las fotografías que eliges para las diferentes entradas.
Nunca entiendo muy bien su significado, pero por otra parte se ajustan bien a tus letras.

Alejandro dijo...

Sentimental_mood, las fotografías que suelo poner intento que encajen con los textos y el concepto, a veces es muy evidente en otras son casi acertijos, lo de hoy es muy simple, es por esa norma no escrita de no hacer fotos a la gente sin avisar o de hacerlo a una distancia prudencial. Yo no tengo manías, si veo algo que me gusta, disparo, en el caso de hoy en la segunda fotografía (unos segundos después de la primera) se ve como todo el asunto quedó en un "es él" señalándome y uno de ellos sonriendo, me podían haber insultado, querer pelea por romper su intimidad, etc, pero no, quedó en un broma, ya saben que no sacaré dinero de esa tonta instantánea; son pequeñas licencias, nada más. Si me dicen que la borre, la borro. No soy un delincuente, ni un terrorista, como mucho un camorrista de las palabras, una macarra de los blogs.

Hombre, yo como mucho re-escribo mis normas siempre que no afecten a los demás, pero si tuviese el poder de escribir para los demás, me imagino que tendería hacia las utopías, las normas estarían ahí pero las despenalizaría, no una anarquía sino un mundo libre sin dinero, sin policía, sin política, sin fronteras, sin envidias, pero sería una utopía...

Lo malo es que yo soy humano y si ya me salto las normas de los demás, imagínate con las mías para los demás estaría re-escribiendo a mi antojo; la justicia no puede existir con normas y la justicia sólo puede nutrirse de injusticias y excesivas libertades, vaya lío.

Pero vaya, nunca me he manchado las manos de sangre por ahora, sin saberlo... me gusta esa imagen de andar por la mitad de la carrera, aunque es más prudente hacerlo por la cuneta para no crear accidentes! ;)

Raúl Peñaloza dijo...

Curioso, Alejandro, aquí solía haber reglas para comentar.

;-)

Alejandro dijo...

Bueno, normas, reglas, que más da, precisamente por eso, como yo soy quien las pone, luego las quito, antes puse eso de que no quería offtopics, publicidad gratis de otros sitios, etc: ahora hay moderación, ahora no la hay, luego la vuelve a haber y así toda la vida, jeje!
¡Es es el ciclo de la vida, Raúl!
;)

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

El problema de las normas es que son algo tan... ambiguo. Es decir, es un país son de una forma, mientras que en otro son completamente diferentes.

Normalmente, la base de las leyes suele ser similar en todos los países (según dice E.Punset, la especie humana ha desarrollado una moral innata común a toda la especie), pero a la hora de verlo con detalle encontramos grandes diferencias. Por ejemplo, en un país musulmán te consideran casi un héroe por matar en nombre de Alá, mientras que en Occidente se condena el terrorismo.

Otra ejemplo para ver lo efímeras que son las normas es mirar atrás en el tiempo. Antes, los "negros" eran esclavos, sin derechos. Si no lo has leído ya, te recomiendo echarle un vistazo a "Las aventuras de Huckleberry Finn" para darte cuenta de lo que estoy hablando. El joven Huck se llega a sentir mal cuando no denuncia a su compañero Jim por ser un negro en busca de la libertad. Cree que está haciendo algo malo por dejarlo libre. Ahora, la esclavitud es algo que despreciamos y condenamos.

Yo creo que cada uno debe crear sus propias normas personalizadas, aunque partiendo siempre de una base en la que se respete a los demás y los derechos humanos. Es lo mejor.

Alejandro dijo...

Pues si, Cendrero, ya conocía "las aventuras de Huckelberry fin", pero no el libro sino la película hasta una serie animada, si no me falla la memoria. Hoy en día lo más preocupante son los guettos y las enormes diferencias culturales que puedan haber entre las personas nativas y los inmigrantes (sin importar si son legales o ilegales) que provocan choques que conducen al racismo y a la intolerancia.

Veo que en tus dos líneas conclusivas al final hemos llegado a la misma conclusión! ;)