Suena muy bien eso de: "voy a romper las normas", pero a la hora de la verdad no es posible, como mucho se pueden saltar, torear, esquivar o camuflarse en el desorden. ¿Pero para que están las normas? Pues es muy sencillo, para hacerles algo de caso y los que no sepan verlo, pues que las sigan como borregos. A mi no me hace falta seguirlas al pie de la letra, ya se lo que se puede y lo que no se debe hacer y por lo tanto asumo las consecuencias, no importa si es una multa, una paliza, escuchar algún insulto de vez en cuando o la misma soledad. Lo importante es no faltar el respeto a nadie.
Las normas hacen que sea normal que sucedan las anteriores situaciones y que yo reciba mi merecido escarmiento. Pero se me ocurre una pregunta, y si las personas normales se atienen a las normas, ¿los mal llamados "subnormales" tienen libre albedrío o al contrario son más esclavos?¿Y que es un supernormal? Habría que normalizar adecuadamente estos términos. Yo me considero un anormal, aunque suena algo feo, como amorfo, analfabeto o neandertal.
Dicen que crear es unas de las cosa que definen al hombre, pero algo me dice que si empiezo a sacarme normas de la manga, más de alguno me mirará mal.