martes, 21 de septiembre de 2010

Necrófilo musical

Para empezar, dejo un poco de ambientación musical temática, elegid el grupo que más sea de vuestro agrado:





Soy de los que se enteran de rebote de grupos nuevos a través de las redes sociales y muy de vez en cuando por el boca a boca. Por mi cuenta no tengo el más mínimo interés en escuchar eso que dicen que es "nuevo", porque ya se que no lo és, porque la música comercial desde hace años carece de la libertad creativa que tenía en décadas anteriores por razones obvias como la ambición desmedida de las discográficas multinacionales.

Me hacen gracia las etiquetas de "alternativo", "underground", generalmente son remakes musicales mal hechos e incluso a veces plagios directamente de estilos más puros. Habrá quien le  guste las supuestas reencarnaciones o clones del rock, habrá quien verá con buenos ojos esa abominación mal llamada música electrónica que no son más que ritmos de baile prediseñados en un estudio de ingenieros, habrá quien dirà que el reggaeton es original (aunque todas las canciones son iguales), etc, pero yo sólo veo productos, montajes discográficos. Claro que hay honrosas excepciones, pero la mayoría de músicas "modernas" para aquel que ha gozado con la expansión del pop y del rock, se le antojan como una broma de mal gusto. Me imagino que esas personas que escuchan la música "moderna" no han tomado contacto con la belleza de un instrumento acústico o simplemente carecen de sensibilidad auditiva. El buen gusto musical es otro tema.

A mi no me gustan los estilos, no creo en ellos, salvo en cliches, licks y riff's tipo y fraseos populares. Soy más de elegir artistas y grupos de lo que ellos etiquetan, pero del resto, normalmente no me dicen nada. De lo que llaman Rock and Roll me quedo con Chuck Berry por su primitivismo; del Pop, sin duda alguna con The Beatles por su talento prolífico; del blues-rock me quedo con Jimi Hendrix,  del Heavy sin pensarlo me quedo con los pioneros Black Sabbath; de lo que llaman Grunge, prefiero a Nirvana; del rock alternativo sólo me he enamorado de los "Smashing pumpkins"; del rock de los 70's, adoro a los Led Zeppelin; del Blues-fusión elijo la pasión de "The Doors", de los guitar-heroes, mi preferido es Joe Satriani que aunque suene cansino tiene algo de corazón, del Trip Hop me quedo con Portishead (aunque me duele dejarme a Massive Attack), del Punk, prefiero a los Sex Pistols a pesar de ser un montaje; del rollo gótico me quedo con "The cure" (Los Joy Division eran demasiado Hooligan para mi gusto), en el lugar del post-punk, señalo a "Nick Cave and the bad seeds" como mi preferido, del Rock industrial, me quedo con Nine Inch Nails; del rock sinfónico mi elección es la formación de Genesis hasta el '76. Y bueno, tengo que meter como sea a Pink Floyd aunque lo etiqueten como rock progresivo/sinfónico. De todos los cantautores, me quedo con el Sr. Leonard Cohen con sus poéticas letras y su voz intimista. Del Jazz Fusion tengo a Pat Metheny como uno de los grandes, del Jazz Rock, podría meter en el cajón a Frank Zappa (a pesar de que el ha tocado casi todos los anteriores estilos). Y podría estar un buen rato probando de recordar otros estilos y ramificaciones del pop rock elgiendo a mis preferidos y nunca terminaría.

El Rock está muerto, no importa quien lo anunció primero o quien tiene pruebas de ello, no me importa lo más mínimo el año o el lugar en que la palmó y aún menos el nombre del responsable, está claro que fue algo lento y planificado por las multinacionales, no me voy a enfadar o montar un grupo punk para luchar contra el sistema, aunque ciertamente ideas no me faltan y domino muy bien el tema de las quintas y los berreos. No me importan los zombies musicales que pueblan la radio o la Tv; cuando más los alzan por las nubes, más indiferencia me producen. Creo que ha quedado suficientemente claro que me gusta escuchar el rock "muerto" y es que a falta de orgasmos musicales vivos (mi onanismo guitarrístico no cuenta), me conformo con audiciones póstumas; soy un necrófilo musical.

Afortunadamente, la actitud, como todos sabemos, es lo que prevalece y el punk no ha muerto, todos los adolescentes frustrados con el tema musical, seguirán rasgueando quintas a toda pastilla y cantarán dejándose la garganta reivindicando un mundo mejor. Y respecto a los adolescentes que creen que la música es algo más que blues y rock'n'roll, seguirán dándole a los riffs, a las escalas y probarán de cantar con un mínimo de decencia.

Y para acabar podría poner la bonita canción de Neil Young con esa preciosa frase de "My my, hey, hey, rock'n'roll can never die" pero no, prefiero poner a un artista más honesto y me quedo con mi doctor del rock'n'roll.




Well I'm sick and tired of
hearing 'bout the world and
it's hang ups
Gonna get myself together, take a ride downtown
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see him, see him today
He's gonna blow me away

He makes me happy when I'm feeling down
Take away my worry takes away my frown
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see him, see him today
He gonna blow me away

If you wanna feel groovy, give
the doctor a call, yeah
Doctor rock will help you anytime at all
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see my Rock'n'Roll doctor
Gotta see him, see him today
He gonna blow me away
Oh, right away...


miércoles, 15 de septiembre de 2010

De viajes al interior


La mayoría de la gente cuando sale de viaje en vacaciones va con los ojos abiertos, se sienten maravillados ante el cambio de lugar y encontrar allí gente desconocida o una cultura extranjera. En esos viajes de placer se pasan toda la estancia haciendo fotos o grabando vídeos de monumentos o museos o de cualquier otra tontería. Estos turistas al uso se permiten el lujo de caros manjares, se hospedan en hoteles de tres estrellas y dicen relajarse pero generalmente sólo encuentran estrés y no hacen más despilfarrar el dinero, para colmo, cuando vuelven a su tierra, pasado unos días, todo sigue igual, los ojos medio cerrados, sólo quedan recuerdos y ninguna lección aprendida, aunque eso si, las fotos quedaron geniales. Estaría bien también aprender a ir con los ojos abiertos en los lugares que recorremos a diario, hacer fotos, conocer gente nueva en nuevos lugares en vez de frecuentar espacios recurrentes. Pero hay otros viajes más interesantes que se pueden hacer con los ojos cerrados: los del interior.

Y es que a parte de los citados viajes de placer, hay muchos lugares por visitar y no me refiero a ir a un País en guerra o hacer una visita a algún lugar remoto con "street view", me refiero a aquellas que se hacen en un "plano mental" pero que no requieren fumarse un "peta" o comerse un par de setas Psilocybe cubensis, por poner unos ejemplos.Tampoco me refiero a los viajes astrales, que ni siquiera tienen fundamento científico y mucho menos las fantasías tipo "Second life". Lo curioso es que casi nadie viaja a su interior ya que, como mucho, chafardean algo y salen asustados, y vuelven a pensar en reservas, billetes pero lo que no saben es lo que se pierden pues los viajes "al interior" son lo más barato que te puedas echar a la cara, por no decir gratis, en ese interior te puedes encontrar todos los lugares exóticos que quieras y cuando quieras y además tienes la ventaja de que siempre serás el primero en visitarlos, a no ser que invites a un psicólogo o psiquiatra a entrar en tu vida. Y no, no me estoy refiriendo a sueños o pesadillas, sino a viajes al interior, paseos tranquilos, recorriendo recuerdos, saltando entre pensamientos, mezclando imágenes, observando como funciona nuestra maleable mente.

Ojo, cuando se viaja al interior no se está seguro, no hay policía que nos proteja ni guías que nos lleven de vuelta ilesos y para colmo todo está como en otro idioma, pero a cambio tenemos vastos terrenos inexplorados, imágenes que ninguna cámara puede captar, ideas que cualquier persona tacharía de insanas pero infinitamente gratas si nos dejamos llevar.

A las malas, si no se puede viajar correctamente al interior, también puedes ir a un SmartShop o visitar un Coffeshop  y tomarte algunas de sus recomendaciones y ver que pasa.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La soledad de un corredor cualquiera

























Has estado entrenándote durante largos años, prescindiendo de los caprichos que te debilitan el cuerpo, aprendiendo las técnicas necesarias en tu especialidad como la respiración y mantener un ritmo de marcha metronómicamente constante. Has pulido los movimientos en las curvas y en las subidas para conseguir un equilibrio perfecto y economizar energías para cuando te hagan falta en la recta final.  Después de largos años de reflexión, has conseguido lo más importante: liberar el pensamiento de ideas cargantes, de preocupaciones mundanas y afectos innecesarios.

Dentro de unos minutos se dará el tiro de salida, estás rodeado de corredores, de compañeros de fatiga, de falsos camaradas que te dan la mano y te abrazan cuando saben que las cámaras os están apuntando, bueno, al final todos son compañeros, no hay que darle más importancia no sea que pierdas la concentración y te excedas en el tiempo de tus estiramientos. Hechas un vistazo a tu alrededor y ahí encuentras los restos de tu familia, te han visto, te saludan y les respondes sutilmente alzando la cabeza con una sonrisa mientras sigues con tus ejercicios. Ha llegado el momento, os ponéis todos en línea, mirando al horizonte, se hace la cuenta atrás y suena el disparo de salida y todos han empezado ya a correr, ves a los principiantes adelantarte, superas a los veteranos y a tu lado y por delante te encuentras con tus coetáneos. De alguna manera te relaja esa falsa compañía, el escuchar el trotar de sus pies y sentir tu ritmo interno y encontrar similitudes; se crea un tipo de desfase particular, pero no es más que una lucha constante. Dentro de unos kilómetros, tanto si eres el primero como el último, te encontrarás con tu peor enemigo, con la soledad del corredor y un largo camino por recorrer que, a pesar de que has estudiado el terreno y lo has recorrido varias veces, una vez que ha empezado la carrera, el tiempo y el espacio parecen ponerse en tu contra.

Llevas ya un buen rato, no hay cámaras ni espectadores, las maratones no son tan populares como la vuelta ciclista como para ser retransmitidas en diferido. Ha llegado el momento, estás sólo y ante ti ves un largo camino, la sed te golpea, demasiada calor en el ambiente, no hay nadie que te pueda dar agua y el asfalto está lleno futuros baches y admiradores y detractores que cuando menos te lo esperes te pueden empujar fuera del camino para que les firmes un autógrafo, para tirarte por el barranco o para que beses sin piedad el suelo. Llevas ya un buen rato, has perdido la cuenta subjetiva del tiempo, debes de llevar la mitad del recorrido pero ni aún así puedes dislumbrar el final del camino y eso te frustra en parte. Tienes que economizar fuerzas, nada de sprints kamikazes para alcanzar a ese corredor que tienes a uno diez metros, tranquilo, ya bajará él el ritmo, cuando llegue a la subida le alcanzarás por narices.

El cansancio físico puede contigo, la duda te asalta y crees que no has entrenado lo suficiente, pero conoces tus limites, siempre puedes seguir un poco más, siempre ha sido así, no tienes nada que perder, ni orgullo, ni la carrera, tu nunca has aspirado a ganar, tus medallas de hojalata no te las va a quitar nadie, total, después de tantos años ya no son trofeos sino parte de la decoración, en el fondo lo importante no es llegar el primero ni el tercero, sino llegar; aunque algunos tontos digan que con participar es suficiente.


 

lunes, 6 de septiembre de 2010

Romper las normas

Suena muy bien eso de: "voy a romper las normas", pero a la hora de la verdad no es posible, como mucho se pueden saltar, torear, esquivar o camuflarse en el desorden. ¿Pero para que están las normas? Pues es muy sencillo, para hacerles algo de caso y los que no sepan verlo, pues que las sigan como borregos. A mi no me hace falta seguirlas al pie de la letra, ya se lo que se puede y lo que no se debe hacer y por lo tanto asumo las consecuencias, no importa si es una multa, una paliza, escuchar algún insulto de vez en cuando o la misma soledad. Lo importante es no faltar el respeto a nadie.
 
Las normas hacen que sea normal que sucedan las anteriores situaciones y que yo reciba mi merecido escarmiento. Pero se me ocurre una pregunta, y si las personas normales se atienen a las normas, ¿los mal llamados "subnormales" tienen libre albedrío o al contrario son más esclavos?¿Y que es un supernormal? Habría que normalizar adecuadamente estos términos. Yo me considero un anormal, aunque suena algo feo, como amorfo, analfabeto o neandertal.

Dicen que crear es unas de las cosa que definen al hombre, pero algo me dice que si empiezo a sacarme normas de la manga, más de alguno me mirará mal.

domingo, 5 de septiembre de 2010

El problema de tener una visión global



Es admirable la gente que tiene una visión global de sus vidas y lo que las rodea, en un sólo plano lo ven todo: el tablero, su posición, las piezas, incluso, los más lúcidos, las manos de los jugadores que lo mueven todo. Pero como no hagan "zoom", se perderán siempre muchos detalles de la partida, las pequeñas victorias, derrotas, los gestos y expresiones. Es algo muy inhumano utilizar siempre la visión global y por lo tanto no implicarse emocionalmente o arriesgarse en nada, este tipo de perspectiva sólo sirve para jugar con astucia en la partida y no ser derrotado a la primera de cambio, pero se pierden muchos detalles, no se disfruta de un jaque mate estando en segunda fila y tampoco se sufre cuando se ve una pérdida en la lejanía.

Para poder tener una perspectiva global de la partida y ademas disfrutar de los movimientos, el maniático Rey tendría que instalar un sistema de videovigilancia en su ejército, por ejemplo, unas cámaras instaladas en lo alto de sus torres controladas remotamente por los alfiles y así poder ver como avanzan los peones y la caballería en el campo de batalla. A la reina no le importará toda esta paranoia si, de vez en cuando, le dejan utililizar sus armas femeninas masacrando unas cuantas piezas del bando contrario. Este tipo de control me recuerda al  "sin vivir" de los adolescentes que se pasan todo el día ojeando las cuentas de Facebook de sus amigos y conocidos, especulando sobre sus vidas; es un tipo de vouyerismo algo malsano, pero al menos no tienen el control, son sólo peones mirando la vida de otros peones. Pero bueno, lo importante es pasarlo bien, al final, salvo el rey, todos van a morir, que cada uno haga lo que quiera con su vida. Yo intento ser un caballo desbocado (aunque alguna vez me tachen de caballero) y rebelarme contra ambos bandos, pero al final siempre acabó convertido en un peón, pero como algún día llegue al final del tablero, temblad!

 Pero bueno, cambiando de tema, o de juego, no, no es suficiente con leerse la sinopsis de la peli o ver el trailer, no es suficiente con fiarse de las críticas fiables de otros para tener una verdadera visión global, a algunos les bastará, pero lo que hay que hacer es ver la peli, con la predisposición adecuada, sin influencias externas y pasar un buen rato, sin morir en el intento si al final su visionado resulta ser muy decpcionante.


jueves, 2 de septiembre de 2010

Todo es una broma

Como dijo una vez cierto comediante, todo es una broma, hay situaciones en que la tristeza y la frustración son desmedidas y nadie nos puede consolar, en ese caso para salir airosos sólo nos queda una alternativa: la de reír o sonreír, pero no como él, con una mueca alargada y perversa, sino como espectadores de la función cómica más grande de todas y pensar en una solución "divertida". La lección a aprender es muy simple, no hace falta tener estudios o comprarse ningún manual de autoayuda, solamente hay que recordar y sentir las siguientes palabras en cualquier situación: Todo-es-una-broma. Y cuando digo "todo" es todo, sin importar si es algo tangible o incorpóreo. No se si me explico, incluso lo que estoy escribiendo ahora mismo es una broma, eso si muy mala, pero las he visto peores y sus autores se hacen llamar pensadores, filósofos, "expertos en la materia", psicologos, etc.

A veces en la vida nos encontramos con situaciones funestas en que ni siquiera el mayor optimista se puede enfrentar o simplemente en otras ocasiones somos conscientes de amargas revelaciones que ni siquiera el autoengaño mejor planeado puede soportar, es entonces cuando tenemos que recordar las cuatro palabras mágicas (todo-es-una-broma) y reírnos, porque de eso se trata, no importa si es una risa interior o exterior o sólo una sonrisa, todo vale. Ah y recordad, si queréis ser molones podéis decirlo también en inglés, que últimamente está de moda, queda más intelectual, como si supierais de idiomas, la  frase quedaría  algo así como "it's a Joke, it's all a joke", que en la versión Tarantino quedaría como "It's all a fucking joke". Si practicáis delante de un espejo será mucho más divertido.

Pero ojo, no hay que tomárselo todo a la ligera, no sea que acabemos enloqueciendo y nos olvidemos de las necesarias fronteras entre el bien y el mal y acabemos vistiéndonos de manera hortera creyendo que estamos por encima de la ley.





The Joker

Some people call me the
space cowboy, yeah
Some call me the gangster of love
Some people call me Maurice
Cause I speak of the
pompitous of love

People talk about me, baby
Say I'm doin you wrong,
doin you wrong
Well, don't you worry baby
Don't worry
Cause I'm right here,
right here, right here,
right here at home

Cause I'm a picker
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a sinner
I play my music in the sun

I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I get my lovin on the run
Wooo wooooo

You're the cutest thing
That I ever did see
I really love your peaches
Want to shake your tree
Lovey-dovey, lovey-dovey,
lovey-dovey all the time
Ooo-eee baby,
I'll sure show you a good time

Cause I'm a picker
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a sinner
I play my music in the sun

I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I sure don't want to hurt no one

Wooo woooo

People keep talking about me baby
They say I'm doin you wrong
Well don't you worry,
dont worry, no don't
worry mama
Cause I'm right here at home

You're the cutest thing
I ever did see
Really love your
peaches want to shake
your tree
Lovey-dovey,
lovey-dovey,
lovey-dovey all the time
Come on baby and Ill
show you a good time

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La sabiduría de los idiotas

















Dicen que rectificar es de sabios, me imagino que quien se inventó la frase se equivocaba con mucha frecuencia, quizás con demasiada y tuvo que inventarse algo para justificar su torpeza, para alardear de que era sabio, al menos con los dichos populares. Lo que si que está claro es que todos nos equivocamos, por eso somos humanos, imperfectos, algunos se tropiezan con la piedra una vez, otros dos, otros tres y otros ya ni andan temerosos de lastimarse. En realidad es muy fácil, hay que andar despacio y sobretodo mirar al suelo de vez en cuando, o traducido en otras palabras, hay que vivir poco a poco, sin excesos y tener los ojos bien abiertos en todo momento.

Aquel que se equivoca y luego rectifica no es idiota, algunos dicen que es de sabios algo tan obvio como ver donde está el error. Aquel que se equivoca y vuelve a tropezarse, es idiota, pero pobrecillo si no da más de si... Pero aquel que se equivoca, que no entiende nada, que sigue avanzando y encima se cree sabio, es  un completo idiota.

Afortunadamente, ni me creo sabio, ni me equivoco más de la cuenta, no en vano estoy todo el tiempo rectificando, revisando lo que hago, reflexionando si soy algo idiota. Y bueno, espero no haberme equivocado por completo porque entonces seré... ya rectificaré después