Le he cogido el gustillo a recopilar por aquí, frases o diálogos que no aparecen en Wikiquote, momentos memorables de la pequeña o gran pantalla. Textos lúcidos y certeros que cuando los ves en el sofá o en la cama alucinas y dices, que bueno! Pues en mi caso, digo, tomo nota para el blog que para eso está (entre otras cosas)!
El texto que hoy quiero dejar no es que sea muy bueno en su totalidad pero tiene momentos que sacados de su contexto de ciencia ficción, encajan muy bien en la realidad. El texto pertenece al capítulo 3x24 de la serie Expediente X, el llamado "Talitha Cumi" (palabras que utilizó Jesús para resucitar a una niña). La fantasiosa sinópsis (SPOILER AL CANTO) va de como un hombre mayor se ve envuelto en un asesinato de múltiples personas por un loco en una cafetería y por arte de magia consigue sanar o resucitar a varias de sus víctimas imponiéndole sus manos, cuando viene la policía éste desaparece, pero claro, los agentes secretos del gobierno (conspiranoia a la vista) encargados de tapar cualquier movimiento de los suyos o sucesos paranormales, lo consiguen atrapar y retener en un calabozo. Es en este momento cuando aparece uno de los "malos" de la serie y mantiene una curiosa conversación con él. En el guión, el texto en negrita pertenece al personaje supuestamente divino (o alienígena) que puede cambiar de forma y curar con sus manos.
PRIMER ENCUENTRO
-Esto es responsabilidad mía, algo que debo enderezar y solucionar. Supongo que no esperaría otra cosa.-No me avergüenzo de mis actos.
-¿Avergonzarse? No puede permitirse el lujo de sentir una debilidad humana. No puede anteponer una indulgencia a un objetivo más importante.
-Ya no tengo fe en ese importante objetivo.
-Entonces su destino es justo.
-No es usted quien para hablar de justicia, tal vez tenga una razón pero no tiene ningún derecho y tampoco tiene medios.
-¿Pretende decirme cual es mi deber? ¿Tiene idea de cual es el coste de sus actos? ¿Cuales puede ser sus efectos? ¿Quien es usted para darles esperanza?
-¿Que les da usted, dígame?
-Les damos felicidad y ellos nos dan la autoridad.
-La autoridad para despojarles de su libertad con la excusa de la democracia.
-El hombre nunca será libre, porque es debil, corrupto, despreciable e impaciente. La gente cree en la autoridad, se han cansado de esperar milagros o misterios. La ciencia es su religión. No existe otra explicación para ellos. Y nunca deberán pensar lo contrario si queremos que el proyecto siga adelante.-¿Y que precio deben pagar?
-Esa pregunta es irrelevante y las consecuencias inevitables, la fecha está fijada.
-¿Que precio deben pagar para satisfacer sus propios intereses, cuantos deben morir por su culpa para preservar su papel en el proyecto?-No me impresionan sus milagros ni me conmueven sus trucos, su condena será aplicada.
-¿Y por quien en esta ocasión y con que instrumento?
-Por aquel que tiene el instrumento de su destrucción.
SEGUNDO ENCUENTRO

-Ahora sólo es cuestión de tiempo.
-Me ha metido en una jaula dentro de otra jaula, porque tiene miedo de mí.
-No le tengo miedo.
-Si tiene miedo, convive con el miedo, es su vida.
-Usted no sabe nada sobre mi.
Lo se todo sobre usted, cree que los milagros que realizo son la manifestación de mi poder.-¿Cree que es dios?¡Es usted un bocazas, un payaso, una farsa!
-Lo que usted teme es que ellos piensen que soy dios.
-¿Que importa eso? La mayoría han dejado de creer en Dios.
-¿Porque?
-Porque Dios no les ofrece milagros que refuercen su fe.
-¿Cree que cuando el hombre deja de creer en los milagros rechaza a Dios?
-Claro.-Ustedes los gobiernan en nombre de Dios.
-No creen en él pero siguen temiéndole, le temen porque temen a la libertad.
-Y usted les ofrece la felicidad.
-Apaciguamos su conciencia, quien pueda apaciguar la conciencia de un hombre puede arrebatarle su libertad.
-Y cuando no puedes apaciguar la conciencia de alguien, lo matas. Pero no puedes destruirlos a todos, no puedes destruir su amor que es lo que les convierte en lo que son y los hace mejores que nosotros, mejores que tú. -No generalices, no soy como vosotros.
-No, sólo quieres estar en primer plano, ser uno de los mandatarios cuando el proceso comience. Pero se equivoca.
-Oh, no me digas.
-Si, se está muriendo de cáncer de pulmón.
-Es mentira.
-¿Cree que es mentira?
-Está intentando salvar su vida.
-¿Y usted?

CONCLUSIÓN: No digo que haya que creer en seres alienígenas, en que alguna vez haya existido un Mesías con "superpoderes" y mucho menos creer en corporaciones ocultas con asesinos que sepultan la verdad, pero si que creo que la información, la verdad sobre muchos hechos, la libertad, nos la quitan deliberadamente, para seguir sus planes, sus intereses, sus beneficios, etc... La verdad está ahí afuera y no se obtiene mediante la fe ni siguiendo ninguna religión.


