El cine me gusta como mero entretenimiento pero, como siempre digo, cuando no ofende a mis neuronas y esta película como todas las de Gaspar Noé no las ofende, las golpea, las sacude con su cruda hiperrealidad. Toda una pesadilla hecha realidad que existe en centenares de lugares e ignoramos en nuestras relativas confortables vidas.
Si digo "Irreversible" a alguien le debe de sonar el título y diréis que es esa película que ya he comentado en un post, pero lo que no dije es que es aquella donde aparece la imponente Monica Belluci violada durante unos 9 minutos aproximadamente en un oscuro túnel, como tampoco dije de la violencia más salvaje que hay en algunas escenas, pero no, no es la violencia ni la violación los elementos predominantes sino la desesperación, la ansiedad de ver como el tiempo se acaba y al final todo es irreversible. A más de uno ya le habrá venido en mente un film apto sólo para violadores y amantes del cine más gore o underground, pero no, no lo es, simplemente es una película de Gaspar Noé.
Si, efectivamente, en el film que quiero presentaros, tal como dice su título, estamos Solo contra todos, no hay amigos ni familia donde aferrarnos, ni leyes justas, no hay coartada, ni crimen penalizable y por supuesto tampoco escapatoria. La historia es muy simple, un carnicero, que debería de hacer una carnicería por la situación en que se encuentra, no la hace, se trata de un hombre mayor, que pierde su trabajo, que hace tiempo ha perdido también las ilusiones, que no se siente dentro de su país, básicamente porque siempre le han dado una patada al trasero. Se trata de un film de autor, avisados estáis: monólogos solitarios, desesperados, anhelos mezlcados con perversiones.
Quien la consiga ver de un tirón sin tragar saliva, sin sentirse asustado por pensar en que quizás podría llegar a esa situación, que me avise, le tendré preparado una medalla al valor, abstenerse como aspirantes al premio el actor o el director, o algún secundario; todos sabemos que por muy drámatica que sea la película en el rodaje, en la mayoría de los casos se lo pasan pipa. Con la excepción de Kubrick que torturaba y martirizaba a sus actores con tal de que se metiesen en sus personajes, como es el caso de "El resplandor" con Shelley Duvall o el oscarizado Tom Cruise en "Eyes Wide Shut" por citar algunas de las que tengo en mente. A mi de vez en cuando me gusta ver este tipo de películas, para evitar llegar en la misma situación o al menos, saber lo que no hay que hacer, o quizás si...