lunes, 31 de enero de 2011

Sentar cabeza

Me pensaba que sabía lo que significaba la expresión "sentar cabeza", es más, creía que lo estaba haciendo comportándome como un hombre de provecho, asumiendo responsabilidades, acumulando clichés de persona adulta y probando de levantar el país (aunque sabía que ni con viagra lo conseguiría), pero con el tiempo me he dado cuenta que hacía todo lo contrario: me dejaba llevar por lo que los demás hacían y decían, me limitaba, me engañaba, me engañaba tanto como sólo una persona religiosa y fanática puede hacer.

Se supone que "sentar cabeza" tiene que ser algo beneficioso para uno mismo e implicar un crecimiento interior, pero si uno no quiere estancarse, es mejor pasar de clichés sociales y vivir como se desee, probando de ser lo más libre que uno pueda sin fastidiar a los demás. Estas palabras liberales y desenfadadas que acabo de soltar me recuerdan ligeramente a una parte del texto de presentación que encontré en la página web del músico de Jazz, Tony Scott:

"I'm confusing to a lot of people. I'm a traveller. Many of my old friends don't understand that. They don't know how many sacrifices I make - and have made - to stay as pure as I can, to play jazz as I feel it. Everybody wants me to be a prosperous senior citizen, I've had opportunities to be a big-time band leader, to do a variety of things that could have made me rich. I chose to be a vagabond and retain my sense of youth and freedom."





Quizás sentar la cabeza como ellos dicen es necesario para aprender a sentarla "bien", para comprobar que es lo que nos hace realmente felices, para encontrar nuestro equilibrio.




Imagen extraida de:


jueves, 20 de enero de 2011

Estoy bien, creo.

Normalmente, los deseos más solicitados son los del amor, salud, dinero y trabajo, sólo hay que leer el horóscopo u otra publicación mística sensacionalista para corroborarlo. Sin duda alguna la salud es lo más importante de todo puesto que directamente influye en todos los anteriores ingredientes. Sabiendo que el amor al que se refieren es el de pareja y este suele ser efímero, quizás sea más imprescindible el amor propio, la realización de uno mismo; respecto al dinero, me imagino que tener unos "ahorrillos" y un trabajo estable con un sueldo que cubra gastos y nos permita algún capricho de vez en cuando es suficiente. Supongo que todo este párrafo se puede reducir a eso de "mente sana, cuerpo sana" y búscate un buen trabajo donde te paguen decentemente.

Pero la salud es algo que también depende de nuestro ADN, de los virus que hayan por el aire, de las infecciones que podamos sufrir y el dinero sólo nos servirá para poder comprar medicamentos, analgésicos,   el amor nos hará menos pesada la carga, pero el dolor seguirá estando. Respecto al trabajo, no hay nada como coger la baja cuando estás enfermo, lo malo es cuando te echan a la calle por faltar demasiado días.

Con mucha facilidad decimos "estoy bien", sin habernos hecho ningún análisis, casi siempre esperamos a los primeros síntomas de la enfermedad para corroborar que, efectivamente "estamos mal", aunque puede que por dentro llevemos tiempo incubando enfermedades mortales como la Sida o un cáncer, bueno sin ser tan fatalistas, también puede ser un simple resfriado. Sin duda alguna, la vida es más fácil cuando no sabemos nada de nosotros mismos, aunque por otro lado cuando sabemos lo que tenemos, si es demasiado tarde, sufrimos al no habernos medicado antes, probado de reducir la degeneración, etc. O quizás para algunos esa información obtenida con anticipación la oportunidad de apurar el tiempo de "salud perfecta" antes de que llegue la hora final o la cuenta atrás sea más estresante.

Sería muy pesado vivir sabiendo las posibles vulnerabilidades de nuestros organismos, saber que a cierta edad, por mucho que se pruebe de evitar, tendremos dolores de espalda, migraña, impotencia, artritis, menopausia, y una larga lista de etc...

Más que "estoy bien", creo que lo más correcto sería decir: me siento bien.



Imágen hipocondríaca de:

http://blogs.elcomerciodigital.com/psicologo-de-cabecera/2010/10/18/hipocondriacos

martes, 11 de enero de 2011

Californication: la excusa del blog

Actualmente hay muchísimas series de gran calidad para ver en  televisión o por internet, las tenemos para todos los gustos, de todos los tipos y para todas las edades. Californication, a pesar de sus "ratings" de audiencia, es una del montón, no nos dejemos engañar por sus cifras o por los comentarios de algún fan de Expediente X emocionado por el nuevo papel del ex-"Fox Moulder". Tampoco hagáis caso a los que se impresionan fácilmente por ver un par de pechos o pelo púbico. Eso si, la polémica está asegurada, hay erotismo, sexo, tendencias sado, infidelidades y travesuras varias.

La historia principal, como el propio nombre de la serie indica (a pesar de tener el mismo título que una canción y disco de los Red Hot Chillie Peppers), gira alrededor de las múltiples "fornicaciones" de su protagonista, un escritor sumergido en algún tipo de bloqueo creativo, alojado en la peculiar ciudad de California. Aparte del tema sexual, digamos para disimular, también se teje una trama de fondo que gira alrededor de probar de recuperar a su mujer y su hija, que tras su último best-seller (que acabó convirtiéndose en una mediocre película comercial) lo abandonaron por estar todo el día borracho y llevando una vida completamente insana.

La razón por la que me estoy molestando en escribir algo sobre una serie que vive de la polémica y del carisma de David Duchovny, no es precisamente porque recientemente me haya enganchado a verla, de hecho fue a finales del 2008 cuando la empecé bajo recomendación de una amigo y sólo he terminado la 1ª temporada (actualmente van por la 4ª). De hecho, debo de reconocer que me gustó bastante, cansado como estaba de ver las típicas series adictivas que empiezan muy bien pero tras la segunda o tercera temporada parecen un "nunca acabar" estirando de tramas infumables. Como iba diciendo, la razón por la que me he animado a soltar algunas palabras sobre Californication es debido a que el agente del protagonista le sugiere que para reactivarse creativamente escriba semanalmente en un blog bajo encargo cualquier cosa que le pase por la cabeza. Lo cierto es que el detalle del "blog" es algo completamente terciario, de hecho sólo, de vez en cuando se ve al supuesto escritor con un portátil Mac en las manos golpeando algunas teclas y... fin del episodio.

La gracia está (por decirlo de algún modo) que en mi caso, en el lejano 2008 no sabía nada del mundo de los blogs y jamás pensé que yo mismo dos años más tarde me crearía uno. Supongo que por entonces estaría de moda que los artistas tuvieran uno, hoy en día casi todas las celebridades tienen alguna página web, bitácora o publicación online, o como mínimo a todos los famosos que se les da mal escribir, también tienen el recurso de Twitter.  

A pesar de lo dicho, reconozco que no me he esmerado en dejarla bien, Californication no está tan mal como para no darle una oportunidad, de hecho tiene algo que la diferencia de la mayoría y que le hace ganar muchos enteros: cada capítulo dura menos de media hora (26 minutos aprox. incluyendo la obertura inicial), por lo que dada su temática, no aburre para nada y  para alguien que no dispone de mucho tiempo al día es todo un detalle. Por otro lado, la calidad de sus capítulos apenas baja, puesto que independientemente de la evolución de la historia, siempre encontramos los mismos ingredientes: sexo, alcohol, drogas, chicas bonitas y un protagonista desenfadado con un humor sarcástico muy particular (por no decir misántropo o misógino) con un don para cepillarse a cualquier jovencita en un abrir de ojos con el simple encanto de su reputación o su físico.

Me entran ganas de ver la segunda temporada, espero que no le suceda algo parecido como le pasó a Lost o Prison Break, por citar algunas de las más conocidas.

Actualización 20/5/2011: Voy por la tercera temporada, la serie ha ido a mejor, uno ya sabe lo que se va a encontrar, pero incluso así, hay giros de argumentos que dan bastante juego al protagonista e incluso los secundarios ganan bastante protagonismo.

Imágenes tomadas de:


jueves, 6 de enero de 2011

Empaches navideños o consumismo hivernal

La noche de reyes ha pasado y con el también la mayoría de empaches navideños, las copiosas comidas, las felicitaciones y la "obligación" de los regalos. ¿Y que he conseguido con todo esto? Pues muy sencillo: he engordado dos kilos y tenido mas gastos que en otro mes. Lo cierto es que el aumento de peso no es una cifra que me preocupe, de hecho  es lo más normal en estas fechas y cada año la cifra no suele oscilar mucho por encima o por debajo, simplemente me he parado a pensar y llego a la conclusión que, aunque sólo sea en el tema de engullir, también me he dejado llevar por los excesos, aunque una vez más me consuelo pensando que no he sido el único, solamente hay que ver el despilfarro de luz en las las calles más comerciales y podemos seguir viendo la cantidad de gente que circula por ellas, seguramente yendo de compras, que si regalos,  abetos, figuritas de pesebres, aparte de para llenar la despensa con todo tipo de alimentos de la época, lo malo es que para estas fechas todos los productos suben de precio para luego volver a estabilizarse tras las rebajas de enero...

Entiendo a la gente misántropa que odia la navidad o sus excesos, referido al consumismo desmesurado o las  copiosas comidas en familia (sobretodo cuando eres vegano), entiendo que los ecologistas se enfaden cuando ven el corte indiscriminado de abetos (que pasadas las fiestas se tiran en el container), etc. Por otro lado, no hay que ser ateo para despreciar la navidad cuando ves  la cantidad de pesebres, de canciones infantiles de temática religiosa sonando por doquier, cuando sabes que detrás de esta intención religiosa hay un negocio. Pero en realidad lo anterior comentado no me importa, a fin de cuentas, a lo largo del año hay otras celebraciones religiosas que se convierten en festivos y muy gustosamente disfruto, lo único que realmente me incomoda  son los mensajes navideños o de paz (especialmente el torpe discurso del Rey), que parecen más una especie de imposición u obligación SÓLO para estas fechas. 

 Sin embargo, creo que lo mejor de estas fiestas, para los que sean glotones, son los turrones, polvorones y dulces varios en las copiosas comidas familiares y si uno no tiene "mal rollo" con la familia, pues al menos en las "hipócritas" quedadas uno llena el buche. Y para los que tengan "buen rollo" esas reuniones  son como un día "facebook", donde sin nosotros pedirlo, solamente escuchando conversaciones ajenas, la gente nos actualiza de sus vidas. Lo único que no me agrada de esta situaciones, como ya he dicho antes, es que familia sólo se reúne para las navidades y los funerales, una perspectiva un poco tétrica en el último caso.

Sería fantástico que durante todo el año se hicieran maratones para enfermedades, o recogidas de comida para los niños pobres, o los no tan niños sin el empaque navideño, estaría bien poder regalar algo a nuestros hijos sin tener que fingir que lo han hecho los Reyes o Papa Noél, pero no es así, solamente les hacemos regalos por imposición (cumpleaños, santos) o como premio cuando han aprendido o conseguido algo.

Aún así reconozco que me ha gustado la película de  "Los fantasmas atacan al jefe" aunque  no tanto por la navidad sino por el cretino pero carismático personaje de Bill Murray. Ah y también la de "Pesadilla antes de navidad".

Imagenes anti-navideñas de:

http://www.morenaescribe.com/meditaciones/el-complejo-de-grinch/
http://www.fotolog.com/animales_unidos/71478214



sábado, 1 de enero de 2011

Feliz ano nuevo!

Si, ya se que podrá parecer un chiste homófobo o una entrada de mal gusto, pero no es así, es humor sarcástico. No hay mucho que comentar en este texto, digo yo, disgustará o no la imagen, pero el significado que encierra es una gran verdad, cada año nos "dan por culo" con la indiscriminada subida de precios del agua, el tranporte público, el gas, etc, insisto, cada año es el mismo, lo malo es que la odiosa "enculada" es sin vaselina: el día anterior nos bombardean con buen rollo en todo los medios y al día siguiente, zas, toma notición.

Y que nadie piense que estoy disgustado por nada, ayer no me atraganté con las uvas ni sufri una indigestión por exceso de polvorones ni me sentó mal el cava ni el alcohol que me tomé luego, es más, la noche de fin de año no estuvo mal, aún hay lugares que no te obligan a pagar 8 o 10€ consumición mínima para entrar, aunque sólo quieras una botella de agua o una coca-cola, es más, yo fui a un bar donde la entrada es gratis y la cerveza de botella (independientemente de la Marca); yo me pedí una Voll Damm, valía 3´50, lo cual no está nada mal.

¿Feliz año nuevo? Es ridículo deseárselo a alguien cuando sabes que al día siguiente recibirás un buen palo con la peor notícia de enero: la subida de precios.

Así y todo, feliz 2011!

Imagen (que pasara a los anales de la historia de los blogs) de:

http://rufadas.com/2009/12/31/feliz-ano-nuevo/