miércoles, 30 de junio de 2010

La relatividad de la belleza

Me incomoda la belleza en extremo, independientemente del genero al que pertenezca, es entonces cuando me siento tentado a actuar como los hipócritas que no te miran a la cara y giran el rostro en cualquier dirección; es que me desconcentro, mi cerebro se satura ante tanta información, deseos sexuales aparte. Ideales estéticos a un lado, modas o tendencias en otro, la belleza no pasa desapercibida ante los ojos de un observador mínimamente sensible. Y no olvido el caso opuesto, la fealdad extrema también me deslumbra, no puedo con ella y también miro hacia arriba, por debajo del hombro o por donde se pueda y aunque en la distancia esa reacción pueda ser parecida a la de contemplar el rostro de medusa no lo es, sino todo lo contrario. Pero hay algo en mis reacciones que va más allá del instinto de reproducción o de repulsión y es que ciertos rostros poco agraciados en más de una ocasión me he quedado maravillado contemplando la magnitud de aquellas relativas imperfecciones, de ese desorden tan particular, de ese universo alternativo. Algo así como el cuadro de "el grito" de Munch o una pintura de Picasso, por poner un ejemplo.

Y para terminar, una canción de Aute, que poca cosa tiene que ver con la temática, pero es un tema tan "bello" musicalmente y con una letra tan contundente que no he podido evitar la tentación de colgarla.


martes, 29 de junio de 2010

Sobre gustos si hay algo escrito (parte II)

Yo creo que hay mucho tipos de gustos tantos como sabores, tenemos los dulces, los amargos, los insípidos y los salados, así como las posibles mezclas entre ellos, ningún sabor es mejor o peor, depende de los gustos de cada uno. Sólo hay que encontrar las palabras adecuadas y opinar, no se trata de condenar ninguna de las combinaciones ni de mostrar unas normas inquebrantables, simplemente escribir sobre lo que nos apetece. Si bien, insisto, lo complicado es discernir que es mejor o peor, pero en la teoría no tendría que haber dudas entre los extremos: buen gusto y mal gusto. El resto es siempre algo personal.

Sobre gustos si hay algo escrito (parte I)

Voy a intentar superarme a mi mismo, a tirar alguna piedra del atrezzo (aquellas que rebotan cuando las lanzas) sobre mi tejado, lo que a continuación voy a esbozar es sobre la libertad de expresión, la censura, la auto-censura y el mal gusto. Se supone que los artistas no tienen este tipo de reflexiones, ellos crean, producen y todo lo que hacen, incluso sus defecaciones más vulgares son brillantes. No hay obra, proveniente de un artista (reconocido como tal) que por muy pretenciosa que sea con el tiempo no obtenga su reconocimiento y pase a los anales (en el sentido peyorativo) de la historia.

Y lo reconozco, yo soy el primero en admirar con la cabeza caída, trabajos mediocres que en mi infancia me convencieron, que supuestamente eran de gran calidad e incluso hoy en día, ya con un criterio más elaborado, con un gusto más refinado, me siguen maravillando esas excreciones artísticas tan personales. Por suerte, es en las obras sublimes de esos mismos artistas donde mi atención se centra y les perdono todas esas libertades que se tomaron; pero el mal ya está hecho. Me he comprado ya demasiados libros, discos y películas que si dejas a un lado los eslóganes de la promoción y las opiniones de ciertos consumistas descerebrados no valían, ni en broma, el precio que anunciaban. En definitiva, mal gusto.

lunes, 28 de junio de 2010

Bunbury: o como tener detractores y fans a partes iguales

Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, o sea Bunbury para los amigos y los fans, es un personaje único en el panorama musical nacional, tanto por méritos propios como por otros ajenos a su talento. Dentro de la banda llamada "Heroes del silencio" fue el cantante y letrista y grácias a ellos se hizo enormemente popular con unas canciones de rock muy inusuales para la época.


Lo que también es cierto que las pintas de "niño bueno" o hasta de "pijines" que llevaban en el videoclip no es para nada la imagen más popular de ellos. Sorprende ver a Bunbury con la guitarra colgada de bonito en la mayoría de la canción (a modo de playback), me imagino que todavía no tendría preparada las coreografías que tanto le distinguen de otras "rockstars" nacionales.

Ya en aquellos tiempos su posado era chulesco y ante la prensa soltaba comentarios que denotaban un ego bastante desbordado, por otra parte bastante típico de un grupo de Rock; a pesar de todo, por lo general, en sus palabras habían verdades como un templo y es que quien mejor para hablar de la industria musical que alguien que está metido dentro de ella, quien mejor para opinar de los procesos de creación musical o lírica (incluso cuando ha sido acusado de plagio en más de una ocasión) que alguien que trabaja en ello a diario. La veteranía es un grado y tras diez años al frente de "Heroes" quien mejor que él para hablar de las mentiras del rock'n'roll que alguien que las ha sufrido en sus carnes. Quien mejor que él para hablar de la fama cuando a él se le subió tanto en sus tiempo mozos y salió escaldado después.  Actualmente tenemos a un rockero educado y culto a la altura de un Lou Reed, aunque eso si, con el deje "mañito" en el acento en vez del neoyorkino.


Al contrario de la opinión popular de la mayoría de "fans" que he conocido, es en los últimos discos de "Heroes" donde se denota una mayor calidad musical fruto de la madurez de los años. Siendo su obra cumbre el último disco "Avalancha" grabado en Londres y en Los Angeles y producido por Bob Ezrin, un disco con una calidad sonora y compositiva fuera de duda.


No está de más comentar que la banda se separó por diferencias entre su guitarrista (y amigo) y él, me imagino que por serias discrepancias musicales, artísticas, de ego, etc... Sólo ellos dos saben con exactitud lo que pasó aunque nos podemos hacer una idea pues especular es fácil cuando examinas el perfil de ambos, quedando el del guitarrista como alguien humilde, sobrio y serio en su compostura.

La carrera en solitario de Bunbury no empezó con buen pie, su disco debut "Radical sonora" hacía honor a su nombre pues se alejaba demasiado del rock original de su anterior banda mezclando de manera excesiva bases rítmicas electrónicas machaconas con composiciones más o menos standard, destacaría pues "Salomé" con unos arreglos exóticos y "Alicia en el páís de las maravillas", una bonita canción de letra algo obsesiva y circular. Nadie dio nada por ese disco, hasta el punto que en directo fue abucheado en más de una ocasión. Y no es de extrañar porque el cambio no sólo se notó en la música sino también en la estética pues Enrique se había cortado el pelo y ahora en vez de llevar unas prendas "rockeras" ahora había cambiado hacía un look entre pijo y maquinero, lo cual no le favorecía mucho que digamos. Y hasta me atrevería a decir que todo fue un montaje publicitario de su compañía discográfica para renovarlo o reciclarlo a toda costa.

En este videoclip vemos la imagen que llevaba y un detalle de sus bailes tan característicos:


Aunque no lo he dicho anteriormente en un intento de objetividad, el "Bunbury" de "Heroes del Silencio" siempre me cayó muy gordo y tardé muchos años en darle una oportunidad a la música que hizo con esa extraordinaria banda y fue a partir de entonces cuando descubri los sutiles cambios en su manera de vivir la fama y pude entregarme de lleno a su carrera en solitario, disfrutándo de discazos como "Pequeño" o "Flamingos" o "El viaje a ninguna parte", incluso fui a verlo en directo en una ocasión y no salí para nada decepcionado, pues sabía a lo que iba. Aunque, eso si, no me declaro devoto del todo de su "show" ni de sus "pintas" de cowboy o de reencarnación viva (y española) de Jim Morrison y  me sobra el espectáculo, la pose. Yo creo que alguien con su talento no necesita adornarlo de esa manera, quizás lo hace porque ese es su personaje y se lo ha acabado creyendo, o quizás es un homenaje a sus ídolos a los cuales todavía se siente en deuda o simplemente porque es así de "payaso". Yo me quedo con la música, el resto se lo dejo a sus fans.

domingo, 27 de junio de 2010

Peter Gabriel III: a la tercera va la vencida

La carrera en solitario de este genial artista está llena de altibajos debidas a cambios en su formación, a giros estilísticos arriesgados y colaboraciones robustas y fructíferas que hasta el tercer disco nunca  llegaron a consolidarse como la de Robert Fripp o Kate Bush, por citar algunas. Y es por eso que me dedicaré a comentar un poco la carrera en solitario del que fue el cantante de Genesis hasta 1974, al menos hasta su tercer disco, que a pesar de no tener título los fans lo llamaron "Melted" por su portada. Y es que fue este LP en concreto el que lo impulsó definitivamente hacia un reconocimiento mayor y a un público más amplio; después del cuarto disco, también oscuro y sombrío, los siguientes tenían una menor orientación hacia la experimentación y eran un pelín menos íntimos aunque igualmente variados. Ya en los últimos años, cierto conformismo y fama le han hecho centrarse en un estilo muy particular y el lado más atrevido ha quedado a un segundo plano aunque no por ello su creatividad ha quedado afectada como ha pasado con otros músicos de su quinta.

sábado, 26 de junio de 2010

Combatir el misticismo con misticismo


No es la primera vez que me atrevo a escribir poniendo en duda las artes adivinatorias de las pomposas y voluptuosas pitonisas de la Tv y ciertas caraduras que escriben su columna en el horóscopo pero esta vez seguiré con el tema desde una perspectiva diferente, sirviéndome del cachondeo de las cartas del tarot basándome en un ejemplo real, el de un bar de Barcelona llamado Xador, no es que yo haya cometido la estupidez de utilizar ese servicio pero si que me sorprendí al ver que los bares sirven algo más que comidas y bebidas.

 Tengo la teoría que para luchar contra alguien de tanto "poder" psíquico (que puede ponerse en contacto con el más allá para obtener información del mundo de los vivos) es difícil enfrentarse con la lógica o la ciencia por lo que he llegado a la conclusión de que hay que utilizar sus propias armas, y con esto no digo que uno tenga que aferrarse a religiones alternativas, sectas, o leerse libros sobre la materia, no, simplemente sugiero que para combatir esos males lo que hay que hacer es crear una propia creencia de igual o superior poder! Nada de escepticismos, tenemos que creer que nuestro poder es superior al de ellas, lo que pasa es que no nos hemos "puesto" en serio que si no... me cabreo y viene el apocalipsis!


Como ya comenté anteriormente, mi salud es perfecta, desde que escribí sobre las pitonisas, mi karma se encuentra en un nivel de equilibrio único. Mi chacra rebosa de energía por todos sus poros y mi poder psíquico es capaz de detectar cualquier ataque místico y neutralizarlo a kilómetros de distancia.

Contra pitonisas, videntes o brujos todopoderosos no hay nada como un buen agnosticismo bien fundado o a las malas de una creencia equivalente.

viernes, 25 de junio de 2010

Disciplina versus libertad


A veces pienso que el principal motor de los seres humanos son las emociones, aunque en ausencia de estas lo que nos mueve son los instintos por lo que la competición entre ambas está bastante reñida. Pero aún así, hay otras maneras de sacar fuerzas, de auto-motivarse y una de ellas parece ser la odiosa disciplina. Por definición encontramos dos tipos de disciplinas, la escolar y la del ejército, pero yo me he atrevido a pensar que hay otra muy conocida por la mayoría de nosotros: la del trabajo.

jueves, 24 de junio de 2010

Si yo fuera rico... estaría todo el día... bidi bidi bum



Me gustaría pensar que si yo fuera rico conseguiría mantenerme fiel a mis principios, que a nadie obedecería por mucho que probasen de corromperme con ideas de como derrochar el dinero mediante lujos y excesos, lo ideal sería vivir aislado de ellos en algún lugar fuera de la civilización y bajar sólo para quedar con mis amistades y familiares o por diversión.

miércoles, 23 de junio de 2010

Infinitas tonalidades de grises

Me sorprende como hay tanta gente que ve la vida en blanco y negro (y no estoy hablando de un defecto de la visión), me refiero a esas mentes estrechas u obtusas que sus opiniones se limitan a un "me gusta" o "no me gusta". ¿Y que hay del resto de colores? Parece que es más fácil reducir el márgen de respuestas a dos opciones en vez de distinguir toda la gama de colores disponibles y elegir el más adecuado.

Puedo entender que hayan más daltónicos de los que aparecen en las estadísticas oftalmológicas, que sus carencias físicas les impidan distinguir en sus quehaceres diarios el color rojo y el verde, aunque bueno eso no me parece tan grave, salvo a la hora de cruzar el semáforo de la vida, total siempre se puede seguir a las masas y cruzar con ellas o tener un fiel perro labrador entre nuestras amistades; aunque yo soy de los imprudentes que cruzan en rojo cuando creen que es seguro hacerlo.

martes, 22 de junio de 2010

Divagación sobre el tiempo, el bien y el mal y los plastas de ambos bandos


Ying y yang, positivo y negativo, blanco y negro, todos ellos, más o menos, son los dos extremos representantes de la eterna lucha entre el supuesto bien y el mal; nunca se ponen de acuerdo y están siempre enfrentados, sobretodo yo que no me acabo de decidir por el lado oscuro o el lado luminoso, será que a mi todo eso me suena a secta.


Y yo me pregunto: ¿Que sería del bien en ausencia del mal? Posiblemente un aburrimiento enorme, tanto hedonismo sería cansino, si ya a veces cansa estar demasiado tiempo de vacaciones imagínate toda una vida, aunque estaría bien eso de no tener que ir a trabajar, de ninguna de las maneras no concibo la ausencia del mal, aunque si todo lo contrario. En una tierra donde el bien no existiese... pues posiblemente no habría títere con cabeza.

sábado, 19 de junio de 2010

¡Cumpleaños infeliz!

El día que nací no fue especial, no vinieron los reyes magos a ofrecerme obsequios ni bajó ningún ángel a la tierra con una trompeta para anunciar mi llegada con un épico pregón. Mi nacimiento no fue el único, millones de madres dieron a luz a niños en ese día normal y corriente, no se ganó ninguna guerra, ningún muro represor cayó ni siquiera se encontró ningún remedio contra alguna enfermedad letal, el día que nací simplemente fue un día más.

viernes, 18 de junio de 2010

Un puñado de cobardes, despistados y tímidos

Son unos cuantos, cuando más los necesitas menos disponible estarán y encima algunos se hacen llamar "amigos", cuando no los necesites y los busques no te preocupes que no te fallarán, parece que sean fieles seguidores de la ley de Muphy. No hace falta que sea una emergencia, algo de vida o muerte, no te esfuerces, no estarán ahí para ayudarte, ni para hacerte compañía, siempre llegarán tarde, si es que se presentan!

jueves, 17 de junio de 2010

El ligar ya no es lo que era

Estamos en una discoteca, la música está a un volumen excesivo, casi ensordecedor, las luces son mareantes, la gran mayoría de la gente está bailando en la pista (los más torpes lo intentan), otros están hablando en la barra, algunos borrachos, otros empiezan a estarlo, algunos han ligado, otros están en ello. Pues aunque parezca que con el paso de los años esa situación se repite, independientemente de la sala y del tipo de música que suene, estás engañado, hay una cosa que ha cambiado sustancialmente: el ligar ya no es lo que era.


miércoles, 16 de junio de 2010

La artesanía de los artistas

Artesanos y artistas, ambos admirados, unos sobrevalorados y otros despreciados. La frontera entre uno y otro dentro del mundo del pop-rock es muy confusa. Encontramos a chapuceros del Blues y del Rock que se creen artistas pero que lo único que hacen es estirar de las raices y a geniales artesanos condenados a pequeñas minorías por no tener la representación adecuada o sólo hacer versiones. A veces es difícil distinguirlos cuando no se entiende del tema y el engaño pasa de generación en generación.

martes, 15 de junio de 2010

Pink Floyd: The Wall

Es difícil empezar a escribir sobre un disco del que tanto se ha hablado en el pasado sin caer en más de lo mismo. Sobre la banda no hay mucho que decir, no se caracterizaron por la belleza de sus rostros ni por las fiestas que se montaron. Sólo se puede hablar de música y unos mastodónticos espectáculos que montaron como pocas bandas de su tiempo. Anteriormente habían sacados dos discos parecidos en concepción (Animals y Wish You were here) donde ambos trataban un concepto que arropaban con unas letras elaboradas acompañadas de largos temas y alguno corto, pero ninguno tan pretencioso ni doloroso como éste último. Nunca fueron una banda de singles, de "Wish you were here" sacaron la tristona canción que da el nombre al disco y de "Animals"  se despacharon con una breve canción "folkie" por decirlo de algún modo llamada "Pigs on the Wing". Si bien es cierto que en 1973 sacaron el disco más vendido en todo el mundo: The Dark Side of the moon (otra obra conceptual) donde había un único single efectivo; una canción de seis minutos llamada "Money", que en los directos aumentaban excesivamente su minutaje:



lunes, 14 de junio de 2010

Cualquier excusa es buena para no estudiar

El sistema educativo actual deja mucho que desear y no lo digo como estudiante, como trabajador ni como profesor, sino como un observador pasivo. Veo a las generaciones actuales, a las pasadas y algo me dice que no vamos bien. Los valores supuestamente aprendidos en las aulas no traspasan sus muros, la ignorancia crece cada vez más, la Tv, internet y los videojuegos parecen ser sus verdaderos maestros y la verdad es que distan bastante de ser ejemplares.

jueves, 10 de junio de 2010

Despertares progresivos, la vuelta a la realidad

Llega un momento en que hay que tocar suelo, que no sólo con buenas intenciones y palabras esperanzadoras se puede alcanzar lo que uno desea. Podemos estar toda la vida soñando, haciendo planes pero pasado un tiempo cuando ves que las cosas no salen como uno espera, por algo será. Tampoco se trata de rendirse y vivir como un amargado pensando que se ha perdido el tiempo, solamente que a veces nos ponemos el listón demasiado alto y no nos damos cuenta que siempre se puede ir bajando de nivel hasta donde estemos cómodos.


Cuando los planes de medio plazo se alargan indefinidamente es hora de sopesar los ganado y lo perdido en cada intento y en el peor de los casos lo mejor es hacer las maletas y volver a ese lugar que una vez llamamos "hogar". Quizás nadie nos espere pero al menos estaremos a salvo de tentaciones,  de reincidir contra obstáculos infranqueables que no son mas que una perdida de tiempo y energía.

Lo malo es que la vuelta al hogar implica un plus de nostalgia bastante caro. El hecho de volver implica el recordar esos tiempos que vivíamos con una ilusión infantil de esperar algo bueno de lo desconocido, pero no añoro la de golpes que me he dado con todos esos quijotescos intentos. Hecho de menos aquellos años de infancia en que te decías que de mayor te ibas a comer el mundo, que albergabas algún tipo de fe (no religiosa) y ello te hacía sentir diferente de los demás, pero no añoro el enorme desengaño de descubrir que el mundo es indigerible y cuando pruebas un bocado de él, suele ser indigesto. Hecho de menos tantas cosas pero no sólo de anhelos y nostalgias vive el hombre...

miércoles, 9 de junio de 2010

Yo lo haría mejor. ¿Y porque no lo haces?

Seguro que la frase de "yo lo haría mucho mejor" más de uno la habrá oído y hasta pronunciado con cierta vehemencia. Sin ir más lejos, de vez en cuando yo también la uso pero con la seguridad que me da la certeza de poder demostrarlo con hechos y palabras.

Sólo porque tu objeto de escrutinio no parezca una genial obra de arte esto no tiene porque ser una bazofia como piensas, para ello, que mejor que poner un ejemplo: si criticas un escrito, inténtalo tú, ponte a escribir, borrar, reescribir, borrar, mostarlo a tus compañeros, borrar, etc.. Si criticas a un cantante ponte a hacer gorgoritos en un escenario y acuérdate a la perfección de todas las notas y todas las letras, si crees que puedes tocar mejor el instrumento que alguien ya puedes empezar a hacer clases y ponerte a practicar duramente tres horas al día... Por otro lado no voy a negar que es un placer criticar negativamente a todos aquellos oportunistas y mediocres sin ningún tipo de talento que solamente por el enchufe se están haciendo millonarios jugando con la ignorancia de la gente que se creen más los que les dicen que lo que oyen o ven.

martes, 8 de junio de 2010

Negativo con fundamento


Hay que ser negativo con fundamento, nada de media tintas y estar toda la vida quejándote de como va el mundo y luego un día sin esperarlo encontrar al amor de tu vida y hacer caso omiso al resto de injusticias que te rodean. No soporto a esos falsos espíritus, no son más que unos quejicas, haciéndose los torturados y luego acaban sonriendo como el más imbécil ante las vanalidades de la sociedad moderna. Hasta el más negativo sabe sonreír y fingir, aunque se le vea el plumero a la primera de cambio. No digo que todos tengamos que acabar como Kurt Cobain, pero si que es cierto que al menos su trayectoria vital es incuestionable.

lunes, 7 de junio de 2010

Pelotas, peloteo, rebotes en el infinito...


Es difícil no despreciar a ese tipo de admiradores que no hacen más que alabar tu trabajo encumbrándolo hacia los cielos por el simple hecho de que les interesa que estés de buenas con ellos, más adelante seguro que te pedirán algún favor deshonesto o probarán de sacar tajada de lo que hayas conseguido argumentando la enorme importancia que tuvieron con su inexistente colaboración, salvo el peloteo, claro.


Nunca me acostumbro a esa forzada sonrisa, a esos comentarios tan desmesurados que lo único que hacen en mi es provocar desconfianza de sus verdaderas intenciones. Es demasiado raro que sólo admiren tu estilo único (como ellos dicen), al poco tiempo de estar con ellos descubrirás que esas criaturas también admiran a otras personas que no tienen ningún tipo de talento y que encima lo hacen con el mismo ímpetu, con las mismas palabras y expresiones. Algo no encaja y son ellos, nuestros queridos pelotas, rebotando indisimuladamente para meternos un gol por la espalda, por no decir algo peor.

viernes, 4 de junio de 2010

The Lamb lies down on Broadway


Los Genesis de Peter Gabriel eran un grupo extraño, sus letras eran diferentes, sus composiciones no encajaban en los clichés habituales del Rock Progresivo, por otro lado no eran tan virtuosos como algunos de sus coetáneos; sus músicos, a excepción de Phil Collins y Tony Banks (batería y teclista respectivamente) no daban la talla entre los grandes del género, seguramente por esa razón, entre otras que comentaré, la clásica formación no alcanzó la repercusión mediática que se merecía con su disco más ambicioso: The lamb lies down on broadway.



Nos encontramos en el 1974, Genesis llevaban juntos desde el 1967 y parecía que ya era hora de hacer un disco grande, uno conceptual de la misma manera que "The Who" habían sacado su conceptual "Tommy" y Pink Floyd el año anterior estrenaron su "The Dark Side of the moon" y así fue, pero no para seguir adelante pues también fue el año en que Peter Gabriel decidió dejar la banda por diferencias personales con sus compañeros.

Aún dejando de lado la deserción o expulsión de su carismático cantante, si examinamos con detalle los anteriores discos de Genesis a mi se me antoja este  "The Lamb lies down on Broadway" como una especie de despedida pues en él, a modo de regalo, nos encontramos con los frutos recogidos de varios años de experimentación musical, donde coincide una música inspirada, que deja de lado los excesos marca de la casa mostrándonos unas composiciones entre cortas y de mediana duración, solamente restringidas por la conceptualidad de la historia. Tras esta descripción a más de uno le parecerá que esté hablando de cierto disco de los Pink Floyd: "The Wall".

miércoles, 2 de junio de 2010

La tristeza del bufón

No es fácil hacer reír a la gente y aún menos entretenerla cada vez con nuevas historias, es preciso tener un cierto talento, sobretodo cuando siempre se hace a base de repartir simpatía con las únicas herramientas que las del estilo propio, solamente confiando una vez más en la propia inspiración y encima en un mismo escenario.

Bufónes, payasos, mimos, todos ellos consiguen despertar en los demás emociones de alegría con sus fingidas desventuras, con su cómica torpeza pero desde pequeño siempre me he preguntado, ¿le pasa lo mismo a él cuando actúa? ¿En la vida real quien le hace reír? ¿Es él quien ríe cuando lo hace a los demás o necesita de otro "payaso"?