miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tiempo perdido


La mayoría perdemos con gran facilidad el tiempo, se nos escapa de las manos, a veces lo atribuimos sanamente a hobbies superfluos, a veces son las odiosas horas extras que nos hacen llegar a casa a las tantas pero luego sin querer, debido al cansancio, dormimos de más, cuando en realidad el sueño no se recupera. El tiempo tampoco se recupera, pero podemos hacerle la vista gorda y rememorar algunos asuntos del pasado con algún apaño decente.

En una vida medianamente aprovechada se puede hacer de todo, desde viajar a varios lugares y aprender medianamente varios idiomas, hasta conocer gente de todos los tipos y entablar algún tipo de amistad; se pueden tener varias relaciones e incluso por pequeñas temporadas vivir en diferentes sitios, sólo hay un problema: el trabajo, nos hace esclavos, nos absorbe parte de las horas del día, nos obliga a vivir apegados a un lugar y por otro lado si se tiene muy mala suerte, también tenemos las relaciones afectivas posesivas, esas que nos limitan aún más, a veces con buenas intenciones, otras con premeditación, pero al final no hacen más que introducir rutinas que sólo bloquean la creatividad y las ganas de hacer algo diferente. Ah y me olvidaba el peor de casi todos los males modernos y el peor obstáculo en la lucha contra el tiempo: el dinero, no es fácil conseguirlo y aún menos mantenerlo.

Hay mucho por hacer pero, por lo que veo, la mayoría no hace nada, no son conscientes del tiempo, se conforman con derrocharlo pero cuando alguien se lo recuerda es cuando les aparece un sentimiento de culpa que cada año que pasa es mayor, en el mejor de los casos no saben que es el tiempo ni les importa, sólo entienden de horarios, de semanas y festivos.

Perdemos el tiempo en el cine por una película aburrida que hemos pagado, perdemos el tiempo escuchando la conversación de ese borracho que nos pide limosna (y queremos quitárnoslo de encima), perdemos el tiempo haciendo las cosas con demasiada calma, perfeccionando lo imposible, perdemos el tiempo leyendo blogs y entradas como esta. Nos pasamos las horas soñando, planificando y luego no hacemos nada y al final le tenemos que dar la razón a John Lennon y a una de sus frases más conocidas: "La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado en otros planes".

Lo triste es que hay gente que considera que ha malgastado tiempo de su vida en actividades que no eran obligatorias como matrimonios que se han roto, en trabajos explotadores para pagar una hipoteca que poco aportaban al currículum, cuando en realidad eran experiencias, aprendizaje que tenían que haber aprovechado mejor, quizás ver lo positivo y potenciarlo, como vivir en una prisión y aceptar la condena de la que no se es posible escapar sin antes cavar durante años el túnel de salida, aunque eso si, allí a los presos el tiempo les sobra. Yo creo que si uno es feliz viviendo en un estancamiento confortable y es consciente de ello, el tiempo pasado no importa, total, la gran mayoría de la gente cuando se hace mayor, generalmente no hacen nada, excepto mirar las obras.

Quizás, más que aprovechar el tiempo, hay que exprimir la vida.



7 comentarios:

Raúl Peñaloza dijo...

Carpe Diem.

Dani dijo...

Aseguro, sin temor a equivocarme, que leer entradas como ésta no es perder el tiempo. Dicho esto, cierro el ordenador, y me voy al cine con mi hija, que hoy es miércoles...

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

> Raúl, bien dicho!

> Dani, así se habla, no hay más que decir! Gracias por tu cumplido!

sentimental_mood dijo...

Me gusta tu última frase.
Y sí, e incluso aunque el jugo que veas es amargo, piensas que ¡joder! si sale algo, es que tampoco te ha ido tan mal en la vida...

Desperdiciar el tiempo es algo que nunca se debería hacer.
El tiempo tampoco debería desperdiciar a las personas, pero nos lleva ventaja.
Hay una frase que es muy estúpida: Mirar a las musarañas. Creéme, yo las he buscado durante mucho tiempo y no existen, no hay tal binomio musa-araña, no hay musas de ocho patas y pechos voluptuosos. Como mucho, alguna tarde de verano, vi una mosca cruzar allí, lejos, en la ventana, y más arriba en el cielo, más lejos aún, un avión dejándo su marca.
No es perder el tiempo, es impregnarse de lo que tienes a tu alrededor, ya sean moscas que fornican o musarañas que no existen.
No creo eso de que se pueda malgastar el tiempo, yo soy incapaz de hacer tal cosa, incluso en mis actos más miserables o en mis fracasos, he ido dando patadas al tiempo.

Si algún día ves a esas malditas musarañas, no las mates, díme por dónde andan, cómo son...

Me encanta la foto del señor en el balcón. Yo soy una gran fan de los balcones, apuesto a que hay gente que dice que desde ellos se pierde el tiempo...no sabes qué equivocados están.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Estoy de acuerdo contigo, el jugo amargo tiene su "que", es preferible al gran vacío que te puedes encontrar en el balance de una vida incompleta, sin sustancia.

Respecto a las musarañas, recuerda que ya traté el tema con anterioridad y puede que la interpretación no deba de ser literal, sino a la conjunción de la palabra y el verbo (musa que araña), personas que arañan en nuestra creatividad con su encanto, por decir algo. Se aceptan otras propuestas. O quizás son invisibles a los sentidos, o en el peor de los casos hay que tener fe en ellas para que se manifesten. Ya te diré algo... ;)

Los balcones implican altura, contemplación, relajación, es mejor eso que ver un fondo de escritorio a lo teletubbie, yo estoy a favor de los balcones; si tienen vistas, claro!

El tiempo se puede malgastar, te das cuenta cuando no das al abasto, cuando necesitas más y tienes que tirar del jugo de tu vida para conseguir ciertas metas y recurrimos a los "apaños" que hacemos que sugería al principio del texto.

Tal como me han dicho un comentarista: Carpe diem!

Európides dijo...

Hola Alejandro.

Curiosamente, tengo puesto esta frase en Facebook "Si quieres acortar el día, dame un minuto de tu tiempo, que yo quiero alargarlo y no sé cómo..."

Creo que en parte resume lo que nos pasa a todos un poco, que se nos va el tiempo y no sabemos que hacer para sacar más o disponer de más.

Saludos.

Alejandro (vuestro humilde narrador) dijo...

Buenas, Európides!

Vaya frase más curiosa, ciertamente cuando la compañía es grata el tiempo pasa volando, es como dárselo a otro o compartirlo, pero alargar el tiempo, ojalá fuese posible. Dar un minuto, un minuto no es nada pero aún así bien vale su peso en oro, un minuto de trabajo tras horas de estrés, es pesado, eterno, un minuto de recreo no es nada, es tan volátil... Cuando sales cinco minutos antes del trabajo nunca eso se aprovecha; el transporte sale tarde, tardas más en vestirte en las taquillas, etc, cuando sales una hora antes si, si tienes que ir a hacer un recado, pero como llegues a casa y te tumbes o te pongas a ver la Tv, ya has perdido la tarde.

Se nos va el tiempo, sobretodo con las redes sociales, yo también empecé poniendo frases en mi facebook "nostálgico", en parte por eso cree el blog. ;)