sábado, 7 de agosto de 2010

Vivir al revés (entre tinieblas)

Primero de todo, reproduce esto,
no tengas miedo, sólo es una canción de los  grandísimos Radiohead,
es para crear ambiente y lee:




Pequeño giro estilístico temporal, hoy toca un "post" de miedo, descripción terrorífica incluida. Apagad las luces, por favor, bienvenidos a un vodevil sucio y oscuro.


Esto va de una vida alternativa tenebrosa, nocturna, sin sangre ni violencia cinematográfica, sin leyendas urbanas o caseras. Un subsistir inhospito, sin crucifijos ni estacas, ni murciélagos ni balas de plata. Solamente una existencia triste y contemplativa, como sólo unos pocos desgraciados pueden tener cada cierto tiempo.

Esta es mi reflexión del día

Despertaría de noche, a eso de las diez, cuando el sol no molestase excesivamente a mis débiles ojos, me levantaría con el pie izquierdo*, me pondría mi pijama favorito de color negro y una bata encima del mismo color por si hiciese demasiado frío, cenaría algo ligero, de poco guisar, a ser posible los restos de la noche anterior, saldría a la calle a hacer la ronda, tiraría la basura en algún lugar alejado para que no me viesen los vecinos, pasearía un rato sin rumbo definido, disfrutando de las sombras y las luces de neón, degustando el relativo silencio que desintoxicaría mi vida pasada, excepto el ruido de algún coche o un taxi y el sonido de música o las palabras extraviadas de algún televisor excesivamente alto. Iría a un bar a tomar un café, leería el periódico del día anterior por si hubiese pasado algo gordo, me sentaría en algún banco y tomaría un poco la luna para quitarme el bronceado de la vida pasada.

Me pondría a hablar con sonámbulos sobre sus vidas oníricas y pensaría en trabajar en mi paro (o parón) hasta que consiguiese algún trabajo nocturno o diurno de media jornada decente, eso si, siempre entre las sombras. A media noche iría a alguna gasolinera que tuviese la cafetería abierta y comería algún succedaneo para engañar al verdadero hambre y llegar al delicioso desayuno. En la cafetería me encontraría a insomnes verdaderos (algunos con ideas subversivas como crear un club de la lucha), a maquinistas traumatizados de aspecto demacrado viviendo en una pesadilla y les recomendaría que viesen sus respectivas películas en las que se han inspirado a su costa para reclamar derechos de autor o para que rectificasen antes de cometer algún gran error. Seguiría paseando, saludaría a los jóvenes que salen de las discotecas, despertaría a los vigilantes de seguridad para advertirles de posibles atracos, asustaría los cacos (es algo que se me daría bien) y entonces saldrían de las viviendas o los comercios sin el botín y puede que si alguno me cayese muy mal que le parase los pies y le diese una buena reprimenda para toda la eternidad. Todos se reirían al ver mis indumentarias, pero a mi no me importaría, diría que voy a la moda, que soy diferente, que vivo la vida al revés y que soy una criatura de la noche. Me iría al parque, me encontraría con hombre lobos que querrían jugar con sus mordisquitos mortales, los esquivaría un rato hasta que me cansase de ellos y les lanzaría algún hueso bien lejos para que me dejasen en paz, me encontraría parejitas en coches o entre los arbustos haciendo el amor y yo les diría que no se preocupasen, que no me interesan las criaturas de la luz ni sus iluminaciones.

Y en algún momento de la noche los rayos de sol empezarían a aparecer, señal de que me tocaría volver corriendo a mi morada para no tener que sufrir desagradables cambios en mi cutis. Finalmente, al llegar desayunaría un sabroso Bloody Mary (a modo de placebo) mientras veo el amanecer con mis ray ban exclusivas para albinos desde la ventana de mi apartamento hecha de un cristal semi-opaco, a continuación me vestiría con atuendos de ir por casa y me encerraría en mi precioso sarcófago de diseño gótico y pondría la alarma del móvil para que sonase cuando empezase a atardecer.  Es lo malo de ser un vampiro pacífico y honrado, vives debilitado por la ausencia de la sangre, pero no puedes morir; ya estás muerto.


Ojalá fuese un vampiro y pudiese presumir de tener una vida así, pero no como los niñatos de "Crepúsculo" con todas esas historias de amor tan repelentes, ni todos esos personajes initimidantes de colmillos afilados como las películas de Blade o similares, algo así como un señor de la noche, un ser educado, caballeresco (como el Brad Pitt de Entrevista con el vampiro pero con pijama) con la simple necesidad de comer carne cruda y poder vivir la vida un poco al revés. La del derecho ya la habría sufrido, por esa razón anteriormente me habría entregado a algún vampiro afeminado como Tom Cruise como en la idolatrada pelílcula (por mi parte y lo escribo con orgullo) basada en la novela de Anne Rice para que me convirtiese en el legendario monstruo que tanto se ha explotado en la gran pantalla pero con una orientación distinta, menos torturada y más vodevilesca.

Cuando has sufrido mucho, pasado un tiempo prudencial, creo que lo mejor es vivir en soledad acompañado solamente de la lujuria y disfrutar de la noche sin complejos, y es que a pesar de tener centenares de años mentalmente, uno aún puede disfrutar bailando al son de canciones pachangeras, seducir a adolescentes voluptuosas que sólo desean "tu facebook" y hacer cuatro fotografías para poner en el blog o en algún flickr. Y finalmente volver a la tumba habitual sabiendo que has aprovechado el tiempo, sin tener que pensar en el odioso mañana, en la prosperidad del esperanzador amanecer.

PD: *Soy zurdo pero no se con que pie me levanto, pero tampoco me siento más desafortunado que cualquier diestro. Tengo pendiente ver "True Blood" después de disfrutar con la serie del mismo guionista llamada "A dos metros bajo tierra".

4 comentarios:

Patricia dijo...

A este vampiro se le escapa la ternura por debajo de la bata negra. No me ha dado mucho miedo, la verdad. Me ha parecido un poco inspector Gadget, por eso de poner la alarma del móvil, con buen gusto para los libros y las películas y acertado en su decisión de apostar por la lujuria. Sólo le faltaría animarse con unos pasos de baile en su ronda nocturna, a la luz de la luna.

Yo también se verla al revés, la vida quiero decir ;P

Alejandro dijo...

Si no te ha dado miedo es porque no has visto entre sombras su rostro pálido, sus ojos inyectados en sangre ni sus largos colmillos afilados. Seguramente la oscura canción de Radiohead te ha despistado, porque su historia es terrorífica, ponte en sus carnes: viviendo de esa manera durante años y años... o posiblemente es también por esa tendencia mediática de mostrarnos a los vampiros como humanos y nos parecen acogedores cuando en realidad sólo son bestias del demonio con el poder de la seducción que utilizan a sus victimas para chuparles toda la sangre.

Pero como siempre hay una excepción para todo ahí tenemos a ese pobre desgraciado que vaga por las noches en pijama creyéndose un humano al hacer lo que los demás hacen pero al revés, incapaz de establecer una relación con nadie, que se alimenta de cacos miserables (y torea a los hombres lobo) y que a la noche siguiente tira los huesos de éstos en algún contenedor lejano para que sus vecinos no le cogan. Ah y bebe un Bloody Mary sólo por su nombre porque el vino no le gusta por su gusto amargo, patético!

En realidad los vampiros de verdad son los bancos, los impuestos, las hipotecas, las letras a pagar de un coche, etc... Pero yo siempre he pensado que la maldición de los vampiros me parece una bendición con tal de escaquearme de las criaturas miserables de la mañana y encima tener superfuerza, volar con la capa o convertido en pequeños murciélagitos, no verte en el espejo (para no ver lo feo que eres), etc...

Todo era broma, no hay ternura, no es un Eduardo Manostijeras, es un monstruo que va de bueno que como mucho debe de dar penita. Necesitaba burlarme de Crepúsculo a toda costa.

Raúl Peñaloza dijo...

"En realidad los vampiros de verdad son los bancos, los impuestos, las hipotecas, las letras a pagar de un coche, etc... "


¡¡¡CHAPAEAU!!!

Alejandro dijo...

Raúl,jaja, lo que he escrito es un cliché aunque tengo que reconocer que como coda ha quedado bastante resultón!