martes, 24 de agosto de 2010

Rebajarse a las amistosas rebajas

Dado el panorama actual, me rebajo a las rebajas, me importa un comino que la textura no sea de altísima calidad, que la marca sea desconocida (espero que no haya explotación infantil de por medio), si, elijo pagar dos prendas al precio de una o tres, o los packs de 6 al precio 3. ¿Debería de hacer esto con las personas? Amigos de mala calidad, de usar y tirar, de hecho eso es lo que te encuentras cuando te abandonan cuando más los necesitas, cuando sólo te llaman cuando les interesa y te piden grandes favores en el nombre de la amistad, estos amigos con el tiempo se rompen, se destiñen, pues a la basura. Yo prefiero tener amistades más sencillas, más placenteras sin el componente gorrón, sin el componente traición; son cosas de las confianzas, que dan asco.

Me hace gracia la gente que presume de tener muchos amigos y dicen que sólo uno o dos son íntimos, presumen de que varios de éstos cumplen varias necesidades de uno. ¡Vaya personas tan llenas y variadas! Me imagino que son intelectuales, aventureros, fiesteros, románticos... Pero vaya, curiosamente quienes dicen esto suelen ser personas bastante superficiales. Lo que tienen son "conocidos" como yo, pero siempre queda mejor utilizar la palabra amigo para ponerse la medalla de gran persona.

Yo, la verdad, tengo varias amistades que he hecho por la vida, no las elegido yo, nos hemos conocido y hemos mantenido el contacto, algunos son de fiar, otros menos, pero no son mala gente. En mi caso, lo tengo bien claro, mi mejor amigo y enemigo soy yo, el resto son grandes colaboradores de mi tiempo libre, rara vez ocupan mi espacio mental, salvo cuando se acercan los dichosos cumpleaños o  veo algo que me recuerda un momento que compartimos.  Ah, no espera, tenía un gran amigo, si, hace tiempo, hablábamos durante horas de cosas que nos gustaban, nos reíamos, me hablaba de sus problemas y yo de los míos, me enseñaba y yo aprendía y viceversa pero llegó un día y conoció una chica y dejó de ser un amigo para convertirse en una prenda de mala calidad. Por eso prefiero estar solo ahora mismo. Ya quedaré otro día con mis amistades, que no son pocas (ni muchas) y hablaremos y reiremos juntos y luego cada uno a su casa.

Y recordad, es mejor estar solo que mal acompañado.
Espero que estas palabras sean buenas compañeras
y os hagan olvidar vuestra soledad.











¿Podría ser un amigo de "calidad" un espejo de nosotros mismos?
Aunque algo me dice que sólo nos quedaríamos con uno que tuviese solamente lo bueno.

5 comentarios:

Raúl Peñaloza dijo...

Sí, tienes razón. mejor solo que mal acompañado. Pero... mejor bien acompañado, siempre se puede, ¿no?

;-)

Patricia dijo...

Hola, yo creo que en la base de la verdadera amistad hay aceptación del otro, y por lo tanto respeto.

Es una amistad en la que sientes al amigo cerca, aunque no esté siempre a tu lado. Es alguien con quien puedes juguetear, colaborar, vacilar y hasta insultarte (con un límite) Porque sabes que no van a hacer daño. Que se ríen contigo, no de ti. Por ejemplo, si una amiga me dice "pedazo capulla" no me sienta mal, me río. Si me lo dice alguien que sólo es un conocido, automáticamente le vacilaré. Y si me lo dice alguien que no conozco puede estallar un conflicto internacional.


En fin, la amistad existe en muchos grados. Y hemos de relacionarnos con todos. Hasta con los falsos amigos, así que en esta vida no queda más remedio que espabilarse. Aprender a distinguir el grano de la paja, y seguir adelante.

Salu2

Alejandro dijo...

> Raúl, si las media naranjas siempre son un plus de calidad y siempre se puede estar mejor acompañado, aunque ante la duda, la soledad es buena compañera! Pero bueno, hay amigos que hay que "borrar" que son de relleno, que sólo hay intereses deshonestos, etc.


> Patricia, cierto, hay muchos grados de amistad, pero yo los falsos amigos no los quiero: son paja. Un amigo es un pedazo de tí, un espejo pero a veces no nos gusta lo que se refleja en él.

!Saludos amistosos a ambos!

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Lo bueno de todo este asunto es que los falsos amigos son muy fáciles de identificar. Por mucho que lo intenten, se ve a la legua cuando alguien se mueve por interés. En su forma de hablarte, en las cosas sobre las que discute contigo, en las confianzas que toma... todo en conjunto es un indicador perfecto. La cuestión es que hay quien prefiere tener falsos amigos a ser "poco popular".

A mí, como dices tú, la popularidad no me interesa en absoluto. Que los demás piensen que tengo miles de amigos no me da ninguna satisfacción y no me voy a rebajar sólo para poder presumir de un récord. Es curioso que muchas personas utilizan los sistemas de mensajería instantánea como el Msn con el único fin de tener un numerito alto.

"Eh, yo tengo muchos más amigos que tú en el Facebook, ya he pasado a los 100"

Gente que suelta esas frases te la encuentras a montones. Me pregunto si por lo menos recuerda el nombre o la cara de esos 100 o 200.

Alejandro dijo...

Si, Cendrero, tus palabras sinceras denotan honestidad! Y veo que pensamos lo mismo, me alegro por ello, no se que decir.

¡Gracias por tu aportación!