jueves, 26 de agosto de 2010

Mentiras piadosas y mentiras penosas

No, que no me vengan con excusas, una mentira piadosa no es ahorrarle dolor a alguien si tarde o temprano se lo vas a infligir, eso es penoso. Una mentira piadosa no es serle infiel a quien crees que te quiere o aprovecharte a sus espaldas, son mentiras penosas o patéticas. En todos estos casos hay que hacer un esfuerzo y dar la cara, antes de que sea demasiado tarde, a no ser que no tengas sentimientos y las personas no te importen lo más mínimo y sólo te muevas por interés. Eso si, con la mentiras piadosas, también hay que olvidar la moral y confiar en una ética personal.

Es necesario mentir, lo dice un mentiroso (piadoso) que por aquí es sincero hasta sus consecuencias. Hay que mentir, pequeñas mentiras insignificantes, pero para sobrevivir, sin hacer daño a los demás, quien no pueda que ni lo intente.  A las malas, siempre queda el recurso algo rastrero de ocultar la verdad (hacerte el loco o el tonto), que es más sano para todos. De hecho los "conspiranoicos se creen que el mundo está lleno de mentiras, que el gobierno nos oculta información, algunos incluso creen que el hombre no ha pisado la luna, o que los extraterrestres conviven con nosotros, otros creen en grandes conspiraciones de multinacionales, en alienígenas con aspecto humano ocupando altos cargos, etc. Pues si, es posible que haya conspiraciones multinacionales,  pero no se le puede hacer nada y menos cuando no se tienen suficientes pruebas, de lo contrario, a pesar de sus buenas intenciones, ellos se convierten en mentirosos penosos, dudo mucho que una inteligencia superior, dotada de una avanzada tecnología, conviva con la mediocre raza humana: directamente nos invadirían y punto a no ser que sean unos vouyeristas aburridos. Eso si, en el caso del atentado de las torres gemelas, me da que pensar, podría ser que los señores de Zeitgeist tengan razón y todo.

Hay demasiadas mentiras corriendo por el mundo, mentiras de todos los tamaños y colores,  mentiras de todos los tipos, para todos los gustos, hay tantas mentiras que a veces con el tiempo, se confunden con las verdades, a veces cuesta encontrar una verdad mínimamente sólida incluso en nuestro interior debido a la intoxicación del exterior. Y no, no hay que escuchar el corazón, éste aún está más corrupto, hay que escuchar a la lógica hablando en el lenguaje de la ética y valorar el peso de cada decisión.

Supongo que la culpa las tiene las primeras mentirosas piadosas de la historia que han hecho cimientos: las religiones, esas que nos vendían sus mentiras como verdades universales en forma de metáforas y alegorías,  no diré que sus intenciones no fuesen buenas  o que la calidad de su literatura no fuese excelsa, pero me parecen penosas leerlas hoy en día, con sus dioses, sus espíritus, resurrecciones y sobretodo con sus enseñanzas enfocadas para el hombre débil, que no tiene control de si mismo.

Y hasta aquí mis medias verdades.



6 comentarios:

Raúl Peñaloza dijo...

Las peores mentiras son aquellas que, a fuerza de repetirlas tanto, se convierten en verdades.

Y sí, sin duda, la religión es la mamá de los pollitos.

Alejandro dijo...

Pues si, Raúl, estamos rodeados de mentiras, si al menos llevásemos un detector encima que funcionase, otro gallo cantaría.
Muy bueno con lo de la mamá de los pollitos, así que fue primero la gallina antes que el huevo, interesante.

Saludos!

Patricia dijo...

Quien afirma que nunca dice ni ha dicho mentiras, miente. Es más, creo que tanto las mentirijillas como las grandes mentiras tienen su función en la vida. Pero no seamos ingénuos, aprendamos a observarlas y a convivir con ellas.

A mi parecer, lo más peligroso, lo que hay que evitar es mentirse a uno mismo. No suele acabar bien.

Alejandro dijo...

Si, Patricia, la mentira es el pan de cada día. Lo malo es cuando los intereses no son honestos. Otro tema es el de los autoengaños que cuesta más de descubrir. Las mentiras tienen la función de ocultar la verdad y regular nuestra sinceridad, jaja!

sentimental_mood dijo...

No creo que se pueda determinar una mentira como "inocente". En ése caso tendríamos que hablar de mentiras culpables, y aunque de hecho, muchas grandes mentiras sean culpables de mucho daño, yo prefiero hablar en tamaños. Una gran mentira, una pequeña mentira.

Ocultarle a alguien que te quiere que tu has dejado de hacerlo y has comenzado a experimentar éste sentimiento con otros seres humanos comenzando con la vecina del 4º: Una horrible, obesa y dolorosa mentira.
Encontrarte con un lejano pariente y decir que vas con prisa para así evitar la horrible charla, y añadir que ya llegas tarde para la cita con el dentista, aunque en realidad vas a comprar el periódico y no tienes ningún apuro por llegar a otro sitio: Mentira pequeña, etérea casi, imperceptible, delicada.

Yo he nacido de una mentira, he nacido con una y he vivido rodeadas de ellas. Algunas pequeñas, en su mayoría simples y delgadas, las más dolorosas entradas en kilos, pesadas, piedras.

Odio cuando hablan de mentiras piadosas refiriéndose a grandes mentiras. " Le estamos ocultando su grave enfermedad, es una mentira piadosa, pero será por su propio bien".
¿Mejor? Malgastar los cuatro días que te quedan comprando el pan, llegando puntual al trabajo y durmiendo menos de ocho horas?
Hay una gran barrera, hay que saber diferenciar, pero también hay que intentar utilizarlas de una manera cómica, sintiéndose bien, con sarcasmo pero sin mala intención.
Recuerdo que en la película Whatever Works (horriblemente traducida como Si la cosa funciona, y no "cualquier cosa vale o funciona"), se decía lo siguiente:

"¿Y si el ángel de la guarda hubiera salvado a James Stewart y James Stewart fuera un tio que fumaba en la cama, y viviera y provocara un incendio que matara a sesenta personas?, ¿Qué, qué pasaría?, ¿vale la pena salvar la vida a todo el mundo aunque sea navidad? ¡Por favor, seamos serios!.
- Usted debe de tener visión muy negativa de la raza humana."

Yo opino que no siempre se debe hacer lo correcto, que muchas veces ésto va en contra de nuestros propios principios (aunque se trate de unos principios totalmente hechos a nuestro antojo), y si para no hacer éso socialmente correcto, debo mentir, lo haré, no tengas la menor duda.
Yo le diría a James Stewart que si quiere hacerlo, lo haga. Que lo piense bien, y si le apetece, adelante...
Quizá dentro de 5 años su mujer lo abandone, se quede en el paro y no tenga ni para prostitutas, ni para coger el bus hasta el puente más cercano.
Los ángeles...otra mentira disfrazada con alas. Tienen tan poca personalidad, que ni siquiera se han preocupado del asunto del sexo. Aunque como bien decía Henry Miller: " Quiero hermafroditas que sean verdaderos hermafroditas, y no falsarios que caminan con penes atrofiados y vaginas secas. Quiero una pureza clásica, donde la porquería sea porquería y los ángeles sean ángeles."
Hay mentiras por todas las partes.
¿Cómo sabes que no miento ahora? Que en realidad quiero asesinarte como hicieron con Marat, en tu propia bañera?
¿Cómo sé que no mientes, y que en realidad llevas una doble vida como asesino a sueldo y director de películas snuff?

Porque hay cosas que simplemente te crees, que sabes que son ciertas, te fías de otro ser humano por muy extraño que parezca.
También hay que dejar algo para el "factor sorpresa" y si alguno de los dos somos asesinos en serie, será algo sorprendente de conocer.

Mientras tanto, yo creo en nuestra inocencia (aunque comencé hablando de lo incorrecto de esta palabra).
Inocentes, y añadiendo un cliché, lo seremos hasta que se demuestre lo contrario, o hasta que las mentiras se nos acaben...

Alejandro dijo...

Sentimental_mood, me parece bien que te refieras a las mentiras por su tamaño, las inocentes son las que en principio, si no se descubren, no hacen daño a nadie. Eso si, toda mentira es algo "feo" por lo tante es culpable. Ya veremos quien juzga a quien, todos somos culpables.

Quizás no mientes, sólo te autoengañas. ;)
Yo por aquí no engaño a nadie, sólo oculto información, ya sea del asesino, asesinado o quien sea que haya detrás.
Yo sólo mataría por algún tipo de justicia, por un bien común y siempre que se tratase de un crimen perfecto, la inmolación está lejos de mis planes diabólicos. ;)
Espero que tus planes de asesinato sean parecidos a los míos, ya puestos... ¿los asesinos nacen o se hacen? No te fies de la película de Oliver Stone o de donde se inspiraron, la historia de Charles Starkweather y Caril Ann Fugate, quizás sólo enloquecieron por los tiempos que le tocó vivir.

Nadie es inocente, pero el castigo sólo debe de ser ejecutado por aquel que esté libre de culpa.

Saludos