miércoles, 25 de agosto de 2010

Cuando se pierden las amistades

La frase que he puesto en el título hace referencia al conocido dicho: "cuando se dicen las verdades, se pierden las amistades", lo que la he construido al revés por simple capricho, para remarcar lo que me interesa. Y no lo voy a negar, hay una gran verdad en estas palabras, como casi todo el refranero popular, repleto de esas frases lapidarias que puedes decir que "van a misa", aunque en la iglesia no son todo verdades precisamente lo que encontramos. Y bueno, cuando se descubren las mentiras también hay ruptura de amistad y además irreconciliable, es mejor decir la verdad por si acaso queda alguna posibilidad.

Ciertas verdades no hay que decirlas, a no ser que te las pidan y entonces eres cruel. Las mentiras se dicen para evitar perder las amistades. Por eso cierro la boca ante los jefes o ante un entrevistador. Por eso aquí soy todo lo contrario y me muestro bastante sincero, porque la mayoría de amistades virtuales que tengo son kilobytes en la red, si algo no os gusta, no lo tenéis que leer, no hace falta que me hagáis callar o probéis de convencerme de todo lo contrario, solamente hacéis "Alt + F4" o directamente vais a la cruzecita en la pestaña pertinente y cerráis la ventanita de este irreverente blog, no hay dramas ni preocupaciones y yo haré lo mismo. Pero en el mundo real, las cosas cambian, no podemos ser tan sinceros y debemos de adoptar una ética personal que nos guíe, que decida que mentira piadosa adoptar si es que nos conviene entrar en alguno de esos circulos viciosos. Desde mi punto de vista, hasta que no se demuestre lo contrario, todos somos unos mentirosos y más los que se esconden detrás de un blog y no dan la cara. Que nadie se ofenda, esto va por mi pues yo soy el primero en creer que la intimidad es un derecho que todos tenemos que tener, pero entonces hay que atenerse a las consecuencias si dudan de nuestra credibilidad.

Cuando se pierden las amistades por decir las verdades no hay que preocuparse, hay que buscar otras, ellas se lo pierden, encima que les haces un favor. El mundo entero es un escenario lleno de actores de todos los tipos que nos ofrecerán su compañía y su espectáculo por el módico precio de 0€, lo único que hace falta es creernos sus mentiras o verdades, allá vosotros, yo no me fío de nadie, ni siquiera de mis verdades, pero si algo de estas palabras.

4 comentarios:

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Geniales las críticas que esta semana estás haciendo sobre la amistad, los amigos y los enemigos, llevas unos artículos que invitan a la reflexión.

Al tema: Cuando un amigo te dice una verdad incómoda, cierto que puede doler. De hecho, en la mayoría de los casos va a doler (y más cuando no es una crítica constructiva, sino una crítica de las de verdad) Pero supongo que todo sirve para mejorar.

En cierto modo, es una ventaja doble:

1- Dependiendo de la forma que diga la verdad, puedes ver fácilmente si es un buen amigo con buenas intenciones o si es otro de esos falsos amigos que tanto abundan.

2- La verdad te ayuda a superarte a ti mismo. Ya sea por competitividad, por vergüenza o por el simple hecho de restregarle tu victoria al que te dijo ese hecho incómodo, te vas a esforzar por mejorarlo.

Dani dijo...

Creo que Cendrero es Lord Byron mandando mensajes desde el futuro.
Alejandro, tus artículos de esta semana están muy bien, pero el cuervo de "Royal City" está haciendo unos comentarios finos finos finos.

Me encanta leeros!

Raúl Peñaloza dijo...

si esos son mis amigos, ¿para qué quiero enemigos?

Buena tu reflexión...

Alejandro dijo...

> Cendrero, me gusta poner de patas para arriba el sarao de los amigos/verdades/sinceridades pero creo que me defiendo mejor en otro tipo de temáticas, que soy menos plasta. Me ha gustado tu perspectiva, muy racional, sin tantos rodeos como yo le doy.

Saludos!

> Dani, sin Cendrero la sección de comentarios no sería lo mismo, sin duda alguna! "Royal city", muy agudo, jeje! ;)

> Raúl, ten cerca a tus amigos y aún más cerca a tus enemigos. ¡Lo malo es cuando los primeros escasean!