viernes, 27 de agosto de 2010

Autoengaño, el pan de cada día


Para desayunar, un bollo de autoengaño, o una tostadita: "vas a tener un buen día". Si tienes más hambre cómete a media mañana un bocadillo de autoengaño: "ya queda menos para que llegue la hora de comer, la cosa podría ir peor". Al mediodía dentro del menú elije para acompañar todos los platos un poco de pan de autoengaño: "ya queda menos para terminar, creo que no haré horas extras". Y para cenar, lo mismo, no ha sido un mal día después de todo, sólo he hecho dos horas extras y mañana seguiré en lo mismo. Buenas noches".


Como admiro a estos optimistas, estos reyes del autoengaño, no es que tengan una visión global del problema, es que no lo ven, yo al menos pruebo de darle menos importancia a los marrones que me voy encontrando, analizo la faena y procedo a hacer lo posible por solucionar los problemas sin que ello me afecte emocionalente. Y luego tenemos en el otro extremo, los estresados, víctimas que para ellos el trabajo es una cuestión de vida o muerte; como me compadezco de éstos últimos.

La mayoría de la gente cree en la estabilidad de sus trabajos, de sus relaciones, de su integridad personal al vivir en una vivienda sin que nunca haya pasado nada, creen que su intelecto y memoria están intactos con el paso de los días, se creen sanos físicamente porque se cuidan, pero todo ese creer es un engaño y parece que hasta necesario y bueno, así que no pasa nada, sólo quería que lo supierais, recordad que la vida es imrpedecible. El tiempo sigue pasando, podemos prescindir de él (es lo que yo me recomiendo a mi mismo a modo de autoengaño), pero en cualquier momento puede pasar cualquier cosa que no hayamos podido predecir. La fe también sirve, hace milagros con nuestras angustias, nos renueva con sus placebos religiosos.  Pero a mi no me sirve, no creo en nada ni en nadie y aún menos en mis palabras, al menos hasta que las revise al día siguiente después de publicar esto.

PD: Me olvidaba, luego a los creyentes, los domingos les toca un trozo de pan (el cuerpo del señor)  como autengaño religioso.

8 comentarios:

Patricia dijo...

En la foto de hoy leo, Porn = Love, y bueno, creo que eso nos regala algo de esperanza (aunque nos autoengañemos).

Se puede vivir sin autoengañarse. Los escépticos, que no se creen nada, lo hacen. SE trata de detectar el engaño y convivir con él. Que interesa te mantienes cerca pero no te lo tragas, que no interesa, mejor lejos.

Es una vida sin más gris, sin fuegos artificiales, sin subidas y bajadas de montaña rusa. Y eso me hace pensar que no sé si vale la pena. Hay autoengaños fantásticos, como el del "Amor platónico". Soy adicta. Siempre he tenido amores platónicos que no me hacían ni caso. Algunos ni sabían que existía, con otros tomo café. Y con uno en particular, llego a tocar su piel en el baile y beso sus mejillas cuando nos despedimos. Ya lo sé, ya me lo dicen, eso de ser "mejilla profunda" no es saludable. Pero es el mejor autoengaño que una pueda tener. ¡Ah! Y los domingos... Hay Swing. Por eso no he perdido la fe. ;P

Raúl Peñaloza dijo...

Los autoengaños serían como mentiras blancas e inocentes, ¿no?

Uno no se autoengaña con dolo, lo hace para sobrevivir. A veces, la necesidad de pertenencia es muy fuerte.

Coincido con Patricia también.

Un saludo

Alejandro dijo...

Patricia, el autoengaño es el pan de cada día, a veces es sabroso cuando no lo detectas a veces está un poco pocho dependiendo del nivel de auto-timo, supongo que lo bueno es detectarlo y aprender a saborearlo a pesar de todo.

No te creas, sin autoengaños quizás no hay montañas rusas pero hay otras atracciones como el túnel del terror, no hay nada más terrorífico que descubrir los engaños de uno mismo y los de los demás, eso te puede provocar más de un ataque de corazón al ver los monstruos que se esconden detrás de la fachada!!!

Hay una frase que dice: de ilusión también se vive, es como la fe, pero tampoco es un autoengaño del todo, puede suceder...
¡Suerte!

> Raúl, cierto, el autoengaño es para sobrevivir, para no darle importancia a cosas que no lo son después de todo (que es lo que yo hago para pasar el rato), mentiras blancas, negras, mentiras son!!!
va, digamos que son mentirijillias, piadosas, pero hay que evitar que se vuelvan penosas!

Saludos sinceros a ambos!

Dani dijo...

Creo relacionado con el autoengaño tenemos lo que comúnmente se suele llamar "vivir la vida de otro" y no la propia...

Alejandro dijo...

Si, Dani, si te he entendido, un tipo de autoengaño muy frecuente es el de vivir la vida del otro, suponiendo que te refieres a cuando probamos de imitar a alguien para parecernos más, ya sea famoso o popular, con sus virtudes y defectos en vez de negar lo que somos, lo que hemos aprendido con los años. Hombre, me parece bien que cada uno se moldee como quiera, pero el engaño no es bueno.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

¿Qué escoger, la verdad o el autoengaño? ¿Qué nos aportará más beneficios? Preguntas que se ha hecho la humanidad desde el principio.

Recuerdo una cita del gran Carl Sagan en referencia a Kepler:

"A Kepler, solo le interesaba la búsqueda de un cosmos basado en los sólidos perfectos. Un sistema cósmico que solo existió en su mente. Sin embargo, en su obra, aparecen leyes que atañen a toda la naturaleza, reglas que se aplican a la Tierra y a los cielos. Podemos encontrar una resonancia, una armonía, entre lo que pensamos como funciona el mundo. Al descubrir que su creencia no coincidían con las observaciones, acepto los desagradables hechos. Prefirió la dura verdad... a sus más queridas ilusiones. Ese es el corazón de la ciencia"

Alonso Vegas dijo...

"la vida es impredecible" sí, estoy de acuerdo.
Otra cosa es que la gran mayoria hagamos que sea asquerosamente predecible.
Este mundo cada vez te lo deja más díficil. ¿Podemos elegir?
Ya desde pequeño empiezan a diseñarte como un superespecialista en algo, y si te sales de esa norma, te sientes perdido.

No sé si sólo es cosa mia, pero cada vez siento que estoy más dentro del mundo que predijo Aldous Huxley.

Para entonces será realmente díficil darse cuenta. Porque darse cuenta de las cosas no basta para cambiar el mal rumbo.

Alejandro dijo...

> Cendrero, para mi todo es mentira, lo que a ti te parecerá una verdad a mi me puede parecer demasiado inconcreto, cogido de los "hilos", pero yo creo que las verdades son siempre personalizadas. Si a ti te sirven mis mentiras/verdades, perfecto! Si no, pues mala suerte, no perderé el tiempo creando una religión para explicarlo, jaja!

Interesante ejemplo el de Kepler, sus mentiras eran obras de arte, pero claro él era un científico y se tuvo que redimir a ello para una mayor credibilidad. Yo me despacho en el vodevil donde todo es posible, jeje!

Los beneficios que me interesan son los míos, pero sin fastidiar a los demás, eso siempre. Bueno, intento ser objetivo/lógico con mis palabras, con mis verdades que también son medias mentiras. Esto me recuerda al Vaso medio lleno/vacío, hay que bebérselo! O como tu decías: ¡está por la mitad!

> Alonso, nuestros actos son generalmente asquerosamente predecibles porque la predecibilidad (menuda palabreja) es la tranquilidad que nos venden, actuamos automáticamente (como autómatas), el hecho que te hayas dado cuentas ya es algo, prueba de hacer todo lo contrario a ver si te sirve, aún así el hombre es más impredecible que el resto de los humanso, hay que potenciar ese talento, no crees?

Respecto a "tu" pregunta de si somos libres, ya encontrarás "tu" respuesta pero estoy contigo, avanzamos hacía la distopía de Huxley.

Desde mi perspectiva, el rumbo que dices está perdido desde hace años, peor nos engañan con esperanzas, el rumbo que dices sólo se puede arreglar empezando desde cero, sólo nos queda gozar y la rebelión o puede que haya algo más...