martes, 20 de julio de 2010

Sacrificios y prioridades

Cuantas cosas por hacer... y tan poco tiempo, decimos la mayoría cuando nos organizamos mal nuestros quehaceres. No hay disculpas que valgan, no hay peros que justifiquen las dudas de nuestras debilidades, haz lo que debas, ya tendrás tiempo de lamentarte cuando todo salga mal.

La vida por lo general se ordena a si misma, aunque no seamos conscientes de ello, principalmente a  base de prioridades y dolorosos sacrificios. Que cada uno elija el precio a pagar, el de la elección. Pero no voy a rememorar ningún discurso salido de la trilogia de Matrix, hoy no me apetece filosofar sobre el elegido o las elecciones que hay en cada uno de nosotros a través de algún video molón de youtube. Hoy quiero deleitarme con un poco de la realidad agridulce británica, esa que sienta bien con la predisposición adecuada, esa que te encuentras cuando vas a comer a un restaurante chino y te plantan un plato cocinado de hace días repleto de esa salsa pringosa marca de la casa que, de tan empalagosa que es, hace que no te importe lo que te estés echando en la boca; pues todo te sabe igual y no paras de engullir con tal de amortizar el dinero que has tirado en ese bodrio. Imagínate toda esa sensación culinaria convertida en celuloide con el  acompañamiento musical del cadavérico Iggy Pop, pues aquí tienes una muestra, que aproveche:



Necesitamos un poco de lujuria en nuestras vidas, algo que nos libere de tantas decisiones, sacrificios y estresantes prioridades:

5 comentarios:

Patricia dijo...

Genial adaptación de la novela de Irvine Welsh!!! El guionista John Hodge, nos regaló el poema recitado sobre la canción de mi venerado Iggy Pop.

Porque la lujuria se ha de compartir - es sanísimo, oiga - ahí va Choose life!!


Choose Life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol, and dental insurance. Choose fixed interest mortage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisurewear and matching luggage. Choose a three-piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.
Choose your future.
Choose life.

Dani dijo...

La iguana. Qué bueno.

Alejandro dijo...

Entre tanta banalidad, sin duda alguna, Elijo la vida.
Menudo hit el de "Lust for life", con una sonoridad tan "live", tan directo, que vozarrón más vacilona la de Iggy.
Gran film el de Trainspotting, tengo que volver a verlo un día de estos.

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Cuantas cosas por hacer... Eso digo yo, a veces hay muchas cosas, muchas oportunidades, muchas obligaciones, muchas distracciones, para muy poco tiempo. Pero como bien dices, al final acabamos basándonos en las prioridades y elegimos la vida como la queremos nosotros mismos.

Abarcar demasiado acaba por traer malas consecuencias, es algo que todos sabemos, y por ello accedemos a hacer sacrificios, sacrificamos aquello que es menos importante. Es curioso este tema, después de todo nos organizamos mejor de lo que parece, sin saberlo.

Alejandro dijo...

Si, Cendrero, al final sin saberlo, por lo general elegimos bien; bueno eso si no pensamos en la de cosas que hemos dejado atrás!
Aún así, hay tantas cosas por hacer, habría que trabajar más en equipo y repartir faena!!!