jueves, 22 de julio de 2010

Hacemos lo que nos dicen

Vivimos en una relativa libertad sustentada por normas escritas conocidas como "la ley" y otras aprendidas casi a la fuerza, que reciben el nombre de educación; aunque los más negativos a todo esto también lo pueden llamar condicionamiento. Funcionamos imitando patrones sociales, de manera parecida a como lo hacen los monos, observando a nuestros semejantes.

Por todos es sabido que la libertad absoluta no existe y posiblemente lo más cercano a encontrar sería vivir en una caótica anarquía o en tiempos de la prehistoria, pero claro, sacrificaríamos el confort de la vida moderna y la tranquilidad de una vivienda hecha de ladrillos y cemento. Pero no, volvamos al presente, vivimos en una sociedad llena de normas opresoras, donde quien manda es el que tiene más dinero (y por lo tanto más poder) y para conseguirlo, malgastamos una gran parte de nuestras vidas con el trabajo y debido a esto a veces hasta nos dejamos un parte de nuestro pellejo en el intento, dejándonos la vista por estar demasiado tiempo delante de un ordenador o la espalda en trabajos poco agraciados u otro tipo de dolencias peores que pueden volverse crónicas. Pero el mundo tampoco va tan mal, las cosas podrían ser peores y no quiero pensar cual es el rumbo que están tomando porque quizás caería en el pesimismo. Lo importante es asumir que el libre albedrío no existe. No nos engañemos, salvo unos pocos agraciados, hacemos lo que nos dicen:


We do what we're told
We do what we're told
We do what we're told
Told to do

We do what we're told
We do what we're told
We do what we're told
Told to do

One doubt
One voice
One war
One truth
One dream

4 comentarios:

jordim dijo...

La libertad es una utopía, pero nos han hecho creer que existe.

Alejandro dijo...

Si jordim, una utopía que ha dado para mucho, sobretodo para las religiones y sus redenciones que significan todo lo contrario y que nos han hecho creer que hay un cielo donde nos liberamos del cuerpo y sus limitaciones y las normas "terrenales". Yo pienso que la libertad absoluta es un concepto abstracto, pero se puede degustar en pequeñas raciones individualizadas del mismo modo que la felicidad; me suena que este concepto venía de la película del club de la lucha en las comidas que te ofrecen en los vuelos.
Hay quien se conforma con una lamentable libertad viviendo como un esclavo para el sistema, hay quien lucha para liberarse lo más posible de sus ataduras y hay el que se pasa el día soñando en vano a modo de consuelo.
Me gustaría pensar que en tiempos del lejano Oeste, con un buen par de revolvers, la puntería adecuada y un veloz corcel, todo es posible; aunque quizás la culpa de esta fabula la tiene Clint Eastwood...

Encantado de tenerte por aquí, Jordim.

Un lujo para mi recibir visitas de un Wordpressero en mi pequeña posada blogera.

Saludos virtuales!

sentimental_mood dijo...

Muchos se pasan la vida buscando esa palabra que alguna vez escuchamos, que quizá vimos escrita en los labios de un hippie de los 60, que aunque basaba su vida en la libertad y la desnudez, sus padres tuvieron que pagar su Woodstock '69 y su droga y eso todos lo sabemos.

La libertad es como otras cosas, como otras palabras que tenemos para no caer en un pozo de drama y pesimismo. Ahí está la felicidad, el amor o la confortabilidad.
En este mundo distópico tenemos palabras a las que aferrarnos para no desfallecer en nuestro camino, y como bien dices, la gente se rompe el lomo trabajando porque quiere terminar agarrando a esa palabra y sintiéndola en su propio pellejo.
En cuanto a "esos pocos agraciados" de los que hablas...no existen. Son invenciones, por mucho poder, fama, dinero...sigues siendo otro mono más, da igual que te bajes del árbol y te pongas un buen traje o que andes desnudo y te de por escribir canciones, tarde o temprano te buscarás a otro hermano tuyo para despiojaros mutuamente.
Todos estamos agarrados, solo nos liberan esas palabras, como Libertad, que suena tan bien que te apetece escribirle una canción entera o ponérselo de nombre a tu hija.
Me gustó esta entrada. Posiblemente porque hacía mucho que no veía escrita la palabra libertad y tenía ya el mono.
¡Hasta pronto!

Alejandro dijo...

Gracias, sentimental_mood, me alegro de que te agraden mis últimos frutos aunque yo los encuentro un poco agridulces incluso para mis bastos gustos.

Una parte muy importante de la felicidad es el de ser libre y creo que todos tenemos la capacidad de disfrutar de pequeñas libertades, quizás ello es lo que nos dignifica, como la libertad de expresión, libertad de elección, libertad de pensamiento,pero acaso no es lícito aspirar a tener más, a una verdadera independencia? Esos son los agraciados, los que se acercan al hombre y dejan al mono de lado, si tienen la conciencia adecuada y no se corrompen en el camino...
¡Hasta pronto!