viernes, 30 de julio de 2010

Fichados de nacimiento hasta que la muerte nos separe

Dejando de lado la cadena genética que forma nuestros cromosomas, cuando nacemos somos un cero patatero, no hay ningún número o información que nos clasifique de alguna manera, somos libres y lloramos asustados de que nos hayan expulsado de un paraíso tan confortable como es la placenta materna, el doctor nos da unas palmaditas en el trasero y no nos hemos dado cuenta y ya somos un número...Voy a intentar hacer una paseo, una simplificación de algunas de las burocracias más populares, de los registros y los números con que nos van clasificando mientras vamos creciendo a lo largo de la vida.

Cuando nacemos nos inscriben en un hospital en un registro de natalidad, nos dan un nombre, unos apellidos y todo ello lo asocian a un número de un documento llamado DNI; ya estamos fichados. Posteriormente nos inscriben en un registro llamado seguridad social. Nos ponen a estudiar, nos matriculan, ya tenemos otro número, nos tenemos que examinar de diferentes materias, nos dicen el número que sacamos en las calificaciones. Nos ponemos a trabajar, firmamos un contrato para que nos den otro número en función de nuestros esfuerzos y somos otro número almacenado en los archivos de la empresa y de una institución que regula nuestra situación laboral. Al obtener esa remuneración por nuestro trabajo debemos proteger esa cifra en un banco el cual nos inscribe como otro número y por su cuenta nos va disminuyendo esa cifra con intereses. Nos casamos, otro número más; nos hipotecamos, otra preocupante cifra más. Nos apuntamos al carro del ocio virtual y nos hacemos una cuenta de correo es entonces cuando formamos parte con otro número en los servidores de la empresa pertinente. Cuando fallecemos, todos esos números de una manera u otra perduran en un historial y para colmo nos dan como guinda el del registro de defunción.

Espero que una vez muerto, en el más allá, no nos encontremos con más números, registros o burocracias, que los papeles sean etéreos, que los números se creen  automáticamente sin que ello afecte a nuestra vida espectral. Que no tengamos que hacer colas o coger el turno para ir al infierno, al cielo, al purgatorio o a alguna pesada reencarnación en forma de un ser humano.

5 comentarios:

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Y cada día hay más números, no lo dudes. Me ha gustado el enfoque que le has dado a este tema, realmente se tiende a mecanizar a las personas, asignando números y puestos.

A este paso, vamos a llegar a la situación que se ve en el primer episodio de Futurama, asignando chips que muestren nuestro destino laboral nada más nacer.

¿Tú has probado el famoso Last.fm? Pues eso está lleno de más y más números ;) En serio, eso es prácticamente un contador y clasificador de la música que oyes... más números, en cualquier lado, en cualquier tema.

sentimental_mood dijo...

Esta entrada ha sido, para mí, lo mejor que he leído en tu blog.
Quizá te suene raro, porque quizá cuando lo escribiste no pensaste "esto no es jodidamente bueno, esto es lo mejor que he escrito hasta ahora"...pero a mí me ha encantado.
¿Sabes qué? Yo las únicas cosas que quiero contar son mis dedos, una y otra vez y perderme con el llevo una y llevo dos y resto 4.
Al fin y al cabo, yo siempre fui una chica de letras, los números solo me gustan cuando me marcan la página por la que voy y cuando me dicen que me quedan 66 kilómetros para llegar a dónde quiero.
Con la confianza necesaria te daría un 10 en esta entrada, pero no nos gustan los números, sino ahora estaríamos hablando en un sistema de "unos y ceros" y nos encantaría.
Por eso, simplemente te digo que me ha tocado un no-sé-qué, chico! la parte de los papeles etéreos y todo eso...
Genial!

Alejandro dijo...

> Cendrero, que estrés con los números... con la tontería al final si que acabaré loco de encerrar, jeje! Uff, last.Fm, apenas abro el free spotify, yo soy mas de escuchar mis viejos mp3 una y otra vez y sólo voy a lugares como esos para descubrir o redescubrir algún grupo. Más números no, gracias, lo tendré en cuenta!!!
Futurama (gran serie) o como renovarse con decencia y que la gente pida mas Simpsons; no me extrana que triunfase "Padre de familia" ,que también me gusta! ;)

> sentimental_mood, me alegro que pienses eso de mi humilde parrafada obsesivo-númerica! Pero yo estoy más orgullo de mis "entradas" más breves, dejando alguna pregunta al aire y acompañado de alguna sugerente fotografía. Si, ciertamente los números no me interesan pero no soy de letras ni de ciencias; en realidad soy de sonidos... hay unas notas y unas melodías entre medio pero no entiendo de prosa ni de poesía; sólo son palabras que SUENAN en mi cabeza y yo la escribo tal cual.

Si me pones un 10 en esta entrada, te aseguro que habrá un 11 y un 12, etc. Da igual, de todos los modos no hay premio ni lo deseo salvo vuestros sinceros comentarios!

Se te echaba de menos...

Gracias a los dos por vuestras visitas nocturnas!

Raúl Peñaloza dijo...

Éste mundo ingrato es el purgatorio, sin duda.
;-)

Alejandro dijo...

Un purgatorio burocrático, numérico, pero me imagino que para un contable es un infierno!
Al menos cuando eres un niño no eres consciente de todo ese enjambrado y papeleo y no tenemos tantas preocupaciones y podemos a dedicarnos a vivir mientras nos mantienen!

Saludos, Raúl!