martes, 8 de junio de 2010

Negativo con fundamento


Hay que ser negativo con fundamento, nada de media tintas y estar toda la vida quejándote de como va el mundo y luego un día sin esperarlo encontrar al amor de tu vida y hacer caso omiso al resto de injusticias que te rodean. No soporto a esos falsos espíritus, no son más que unos quejicas, haciéndose los torturados y luego acaban sonriendo como el más imbécil ante las vanalidades de la sociedad moderna. Hasta el más negativo sabe sonreír y fingir, aunque se le vea el plumero a la primera de cambio. No digo que todos tengamos que acabar como Kurt Cobain, pero si que es cierto que al menos su trayectoria vital es incuestionable.

Un buen negativo lo sigue siendo aunque sonría al tener un pequeño golpe de suerte en la vida pues sabe que al día siguiente con la misma facilidad que ha ganado algo lo puede perder nuevamente. Un cascarrabias lo seguirá siendo aunque tenga de todo, pues la avaricia humana no tiene límite y en el caso de que tengamos a un ejemplar altruísta, éste nunca podrá disfrutar al completo de sus privilegios pues inevitablmente seguirá viendo la miseria de los demás y lo lamentará sintiendo la misma impotencia por no poder ayudar siempre a los que le rodean.

Sin llegar al optimismo de los descerebrados, de los soñadores, hay que saber ver el lado positivo de las cosas, es bueno reírse de las miserias de uno mismo *,  no importa el como, el cuando ni el porqué hay que reirse, tampoco quedan muchas opciones a parte de lamentarlo. Yo, al menos, en todo momento, intento ver el lado positivo de las cosas, lo que pasa es que en muchas ocasiones no lo consigo y el único remedio que me queda es el de probar una pizca de algún apañado placebo.


* a parte de que los expertos dicen que es beneficioso para la salud. La negatividad está en el aire, los pesimistas se nutren de ella, pero no hay ningún mal en ver lo negativo y revolcarse en ella y hacer unas carcajadas a su costa.