miércoles, 30 de junio de 2010

La relatividad de la belleza

Me incomoda la belleza en extremo, independientemente del genero al que pertenezca, es entonces cuando me siento tentado a actuar como los hipócritas que no te miran a la cara y giran el rostro en cualquier dirección; es que me desconcentro, mi cerebro se satura ante tanta información, deseos sexuales aparte. Ideales estéticos a un lado, modas o tendencias en otro, la belleza no pasa desapercibida ante los ojos de un observador mínimamente sensible. Y no olvido el caso opuesto, la fealdad extrema también me deslumbra, no puedo con ella y también miro hacia arriba, por debajo del hombro o por donde se pueda y aunque en la distancia esa reacción pueda ser parecida a la de contemplar el rostro de medusa no lo es, sino todo lo contrario. Pero hay algo en mis reacciones que va más allá del instinto de reproducción o de repulsión y es que ciertos rostros poco agraciados en más de una ocasión me he quedado maravillado contemplando la magnitud de aquellas relativas imperfecciones, de ese desorden tan particular, de ese universo alternativo. Algo así como el cuadro de "el grito" de Munch o una pintura de Picasso, por poner un ejemplo.

Y para terminar, una canción de Aute, que poca cosa tiene que ver con la temática, pero es un tema tan "bello" musicalmente y con una letra tan contundente que no he podido evitar la tentación de colgarla.


2 comentarios:

sentimental_mood dijo...

¡Qué temas más peligrosos tocas! Los gustos, la belleza...Interesante!
Mi caso es totalmente distinto, cuando veo a alguien con un rostro realmente bello(y para mi bello puede ser desde el canon de la antigua Grecia a un rostro asimétrico que pueda volverme loca) no puedo quitar mis ojos sobre ese rostro, o esa mano, o cualquier parte del cuerpo. Y llega a ser realmente incómodo para el observado.

Un día en un café tenía a mi lado a un chico con una naríz torcida, un tubérculo enorme y aguileño y no pude irme sin decirle cuánto amaba su naríz. La gente no me toma en serio, ese chico por poco intenta dejarme mi naríz como la suya, ahora no puedes ir a ningún lado y ser espontáneo.
La belleza para mi es algo muy extraño. Es algo totalmente en movimiento. Me gusta, además es una palabra maravillosa: Belleza...Y si lo dices susurrando aún suena mejor.

Aute me gusta mucho!
Un saludo!

Alejandro dijo...

Si, por esa misma razón que me dices, por respeto intento fijar mi mirada en sus ojos y si son ellos los que me vuelven loco ya estoy perdido... La gente está llena de complejos y están demasiado infectados por el canon de belleza actual o las odiosas modas que sólo ponen a anoréxicas al frente. Las bellezas más atípicas que algunos tachan de fealdad son más duraderas, tienen secretos ocultos en su composición! Y suelen ir acompañadas de cerebro no como el caso de las citadas modelos; aunque seguro que hay excepciones.